22 julio, 2026
28 junio, 2026

No paguéis a nadie mal por mal

Pastor: ,
Passage: Génesis 50:15-21, Salmo 138, Romanos 12:14-21, Lucas 6:36-42
Service Type:

Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Hoy es el cuarto después del Domingo de la Santa Trinidad. En nuestro lectura del Antiguo Testamento (Génesis 50:15-21) tenemos el fin de la historia de José, de José y tus hermanos. Si algunos de ustedes recuerdan de nuestras clases con los niños y los jóvenes, la historia de José, hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham. José fue el hijo favorito de Jacob y Jacob le honró como un abrigo de muchos colores y mucho más. José tiene sueños, sueños proféticos, en que veía símbolos de sus hermanos arrodillando delante de él. Y por eso sus hermanos se enojaron con esta, por mucho más.

Por causa de este fondo de esta, la Biblia no esconde las faltas de las figuras en la Biblia. Entonces, Jacob tiene doce hijos, doce hijos por cuatro mujeres. Entonces, seis por su primera esposa Lea, dos por la hermana de Lea, Raquel, dos por la sierva de Lea y dos por la sierva de Raquel. El autor no aprobó esta situación pero describe esta y describe claramente las consecuencias cuando un hombre tiene hijos de cuatro mujeres, ¿qué piensas sucedió? Los hijos de cada mujer, pienso ellos deben merecer el primer puesto en los ojos del padre. Entonces, fueron muchos conflictos en la familia. Entonces, el diseño de Dios es un hombre y una mujer, no cuatro mujeres.

Pero esa es la consecuencia, los otros, los hijos de Jacob tiene mucha envidia de José, hijo de Raquel. Y un día en el campo, José vino a sus hermanos y ellos tomaron, y la mayoría quieren matar a José. Pero el hermano mejor, Rubén, dice, no vamos a atraparlo en un cisterno y vamos a vender a esta caravana que pasa.  Entonces, vamos a vender en esclavitud, vender como un esclavo, y ellos lo hicieron, y la caravana se fue a Egipto con José. Tenemos esta historia, entonces, en Egipto, José tenía sus sueños proféticos, vieron siete años de abundancia, siete años de hambriento, de escasez. Entonces, el faraón, por varias circunstancias, José fue adelante del faraón y el faraón escucharon a José y hicieron granjeros en los años de abundancia, para preparación por los años de escasez, y encargó a José con esta tarea. José fue un hombre entonces muy importante en Egipto.

Y cuando la sequía o el hambriento venía a la Tierra Prometida, los hijos de José vinieron a Egipto y pidieron comida de José, y José puso a prueba a sus hermanos y vean, ellos van a proteger a Benjamín, otro hijo de Raquel.  Él sabía que ellos habían cambiado, entonces fue reconciliado con sus hermanos, y invitó a traer todas sus familias y su padre, Jacob, a Egipto para vivir con él. Pero esta no fue la conclusión de la historia, esta es la primera conclusión. Dice en los últimos capítulos de Génesis, Jacob vivió en Egipto 17 años antes de su muerte.

¿Recuerdan entonces? Fue más o menos 20 años entre cuando José vinieron en esclavitud y luego ellos reunieron en Egipto, 17 más años vivió Jacob antes de su muerte. Esta no fue la conclusión porque los hermanos de José no abiertamente confesaron sus pecados contra José, y no oyeron el perdón de José. Dice José, no importa, vamos a Egipto y voy a proteger tus familias aquí. Pero ellos pensaron entonces, oh es por causa de nuestro padre.

Ellos no oyeron, no confesaron a José sus pecados y no oyeron los palabras del perdón de José, entonces pensaron, oh es por amor de nuestro padre Jacob, é’l va a matarnos. Porque mira, ellos hicieron mucho mal contra su hermano José, vendieron en esclavitud y dijeron a su padre, oh mira, aquí está el abrigo de muchos colores con sangre, porque un animal salvaje mató a José y por 20 años entonces Jacob pensaban que su hijo José murió por un animal salvaje. Pero José perdonó a sus hermanos, pero ellos no hablaban con esto, vivieron en 17 años en Egipto.

Entonces ellos dicen, es por causa del padre, y el padre de ellos dicen antes de su muerte a sus otros hijos, van a José y pidieron su perdón. Dice ese padre, dice no, no, toma venganza contra ellos. Pero finalmente en este momento, ellos confesaron sus pecados contra José y José dice yo perdonó, no tenéis.

Entonces finalmente ellos fueron reconciliados completamente con su hermano José. Y ese es el punto es, por eso tenemos esta práctica de confesión y absolución. Porque confesamos nuestros pecados regularmente y recibamos el perdón de Dios.

Cristo murió una vez para siempre en la cruz, entonces tenemos el perdón de los pecados. Debemos perdonar los pecados de otros contra nosotros, pero debemos oír con nuestros oídos que reconocemos nuestro pecado y somos arrepentidos o no somos arrepentidos. Recuerdas en el jardín, cuando Adán y Eva desobedicieron a Dios y tomaron el fruto del árbol.

Dios viene al jardín y dice a Adán y Eva, ¿Dónde estabas? ¿Por qué escondes mi rostro? Ellos dicen, somos avergonzados por causa de… Y el Dios dice, ¿Por qué? ¿Qué haces? ¿Tú tomaste el fruto del árbol? Y dice, ellos deben confesar por sus propios… Dios sabía que pasó, pero debemos confesar con nuestros labios que hemos pecado contra otros para recibir el perdón de otros, para vivir en paz entonces con otros. Y este es por qué tenemos este don de la oportunidad de confesar nuestros pecados contra Dios, también contra otros. No tenemos que confesar nuestros pecados solo en el servicio, pero debemos hablar con otros para la reconciliación con otros, entre nuestras familias, entre hermanos que han luchado por años.

Mira, casi 40 años fue una distancia entre José y sus hermanos, pero finalmente, por el perdón, todos fueron perdonados y ellos vivieron en armonía otra vez. Entonces, en nuestras otras lecturas, este es nuestro punto de las otras lecturas. Buscamos vivir en paz. No es decir, el cristiano no tiene la derecha para proteger su familia, su persona, su familia, su casa contra los malhechores. Debe buscar la justicia contra los malhechores, pero no por condenación, no por destrucción de otros, pero para, si es posible, para reconciliar con otros, para resolver problemas. ¿Qué es la mejor manera para resolver nuestros problemas? Porque Pablo dice, si es posible, vivamos en paz con todos.

No busca para la venganza, sino vemos la justicia en este mundo. Muchas veces no hay justicia en este mundo. Los que merecen mal no reciben mal, pero los que merecen bien no reciben bien.

Entonces, ¿dónde está la justicia? Pero confiamos que Dios va a cancelar todas sus cuentas en el día final. Si no vemos la justicia en este mundo, confiamos que Dios va a arreglar todas sus cosas en el principio. Esta es nuestra fe, esta es mejor para nosotros vivir para buscar reconciliación, para buscar, no buscamos la condenación de otros, pero buscar la salvación de otros.

Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, vino a este mundo no para condenar este mundo, pero para todos pueden recibir la salvación en su nombre. Algunos van a rechazar esta salvación, pero para nosotros, nosotros buscamos por la justicia si es posible, pero también buscamos por la paz. Buscamos por la resolución pacífica de todos nuestros pecados.

Estamos dispuestos para perdonar a todos por los que confiesan. Si hay un reconocimiento de pecado, debemos perdonar a otros para vivir con otros como hermanos. Ese es para nuestro propio bienestar, porque ¿qué es la consecuencia de vivir con un corazón que busca la venganza para buscar la destrucción de nuestros amigos? No es una buena manera de vivir, pero en Cristo podemos amar porque Dios nos ha perdonado.

No merecemos nada bien de las manos de Dios, pero Dios nos perdonó. Envió a su Hijo para morir por nosotros en la cruz, entonces tenemos todo el perdón. Podemos vivir como hijos de Dios y podemos vivir con otros en armonía y paz por la luz de Cristo en nuestras vidas, la luz de Cristo en nuestros corazones.

Esta es la paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén.

Deja una respuesta