Hablaron con una solo voz
Misericordioso y eterno Dios, tus santos apóstoles Pedro y Pablo recibieron la gracia y la fortaleza para entregar su vida por causa de tu Hijo. Fortalécenos por medio de tu Espíritu Santo, para que podamos confesar tu verdad y que en todo momento estemos dispuestos a entregar a también nuestra vida por aquel que se dio primero por nosotros. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.