San Pablo dijo a Timoteo en 2 Timoteo 4:5-18, “Pero tú se sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” Y este es lo mismo que se aplica a todos los pastores de la iglesia hoy en día. Fuimos llamados no por el éxito en los ojos del mundo, pero para predicar la Palabra de Dios. En nuestro evangelio para el Día de San Lucas el Evangelista (Lucas 10:1-9), vemos la misión de los setenta cuando el Señor envió a setenta discípulos en avanza de su venida en la tierra para anunciar su venida, para proclamar su evangelio, como corderos en medio de lobos.