Él conoce los secretos más íntimos
Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Nuestro lectura del Antiguo Testamento (Génesis 4:1-15) es la historia de Caín y Abel, muy conocida como la cuenta de la primer homicidio, de hecho, el primer fratricidio. Pero mire porque Caín mató a Abel, ¿qué fue la disensión entre los hermanos Caín y Abel, una mujer? No, no una mujer, fue el favor de Dios, porque esta también es la historia de la primera adoración a Dios afuera del jardín de Edén. Recuerden esta, ocurrió después en Génesis 3. Dios echó a Adán y Eva afuera del jardín y anunció su castigo por su desobediencia. Pero, también en Génesis 3, 15 tenemos la primera promesa de un Salvador, cuando Dios Jehová prometió a Eva de simiente, uno van a apostar la cabeza del serpiente.
Entonces comenzó esta, este cuento dice, Adán conoció a su mujer y ella dio a luz un hijo Caín. Esto implica que entonces que no fue hijos en el jardín, ellos no tienen las relaciones en el jardín. Pero ahora sí, Eva concibió un hijo y dio gracias a Dios por este hijo. No es claro si ella pensaba que este hijo fue el cumplimiento de la promesa del simiente de la mujer que van a apostar la cabeza del diablo. Dice por la voluntad de Dios, ella adquirió un varón, es decir, su varón, su hijo fue un don de Dios. Ella da gracias a Dios, pero si ella pensaba que este varón fue el cumplimiento de la promesa del Salvador, ella sería muy decepcionada. porque Caín fue el primer asesino. Después de Caín dio a la luz a Abel, un hermano.
Los dos hermanos cuida con la creación como Dios creó a Adán en el principio y dice cuida este jardín. Después ellos fueron echos afuera del jardín, pero continúa la voluntad de Dios. Los hijos de Adán y Eva, cuida para la creación. Caín fue labrador de la tierra y Abel fue un pastor de los ovejas, cuida por los ovejas y ellos ambos hicieron las primeras ofrendas, los primeros sacrificios. No sé en qué manera, no menciona un altar, la primera mención de un altar fue después del diluvio cuando Noé hizo un altar a Dios. Pero ellos ofrecieron los primicias de sus cosechas a Dios. Primero Caín ofreció las primicias de sus cosechas y Abel, los primogénitos de sus ovejas a Dios. Para dar gracias a Dios, hacer algo para Dios, este fue bueno porque dice el salmista en Salmo 50, todas estas cosas pertenecen a Dios, los ganados en las colinas, los aves en el cielo, y en los árboles, todos pertenecen a Dios.
Dios no necesita algo de nosotros, pero es bueno para nosotros ofrecer algo de que Dios nos ha bendecido para recordar que todos nuestras bendiciones provienen de Dios. Este es el sacrificio de agradecimiento, este es como entendemos como la ofrenda en el servicio. Nuestras alabanzas y ofrendas son sacrificios de agradecimiento de Dios, no sacrificios de propiciación para pagar la cuenta de nuestro pecado, porque Cristo ha hecho esto por nosotros, pero por agradecimiento.
Caín y Abel ofrecieron de su abundancia a Dios para reconocer que Dios es el fuente de la abundancia. Pero mira la perversidad de la naturaleza humana, aún en el acto de la adoración hay pecado, hay egoísmo. La ofrenda de Caín no agradó a Dios, la ofrenda de Abel fue agradable a Dios, no por causa de, esta fue la ofrenda de cosechas y esta fue la ofrenda de los primogénitos de las ovejas, esto no importa a Dios. Porque Dios no necesita nada de nosotros.
Pero Él busca a los corazones a los dos hermanos y parece que la ofrenda de Abel fue ofrecida en humildad y agradecimiento, pero la ofrenda de Caín fue para ganar algo de Dios. Para mucha gente esto es, tristemente, esto es el motivo de muchas personas para ofrecer algo a Dios. Es como una transacción para dar a Dios algo y recibir algo de Dios. Hay predicadores hoy en día que dicen esto, dame algo de tu dinero y Dios va a darte más bendiciones. Este es un contrato, es para, muchas veces la gente reconoció que ellos no tienen todo control de su destino, necesito, ellos buscan un poder para ayudarte en su trabajo, en sus vidas, buscan bendiciones de Dios, o cualquier cosa, la brujería, los santos, María Lionza, Negro Felipe, cualquier cosa. Buscan quien tiene poder para ayudarlos en sus vidas ahora, porque en sus corazones no reconoce a Dios como fuente de bendiciones, solo por su gracia y amor, buscan, pensaban que ellos pueden ganar el favor de Dios por la cantidad de sus ofrendas, por la aparencia de la piedad.
Ese es el caso en el principio con Caín. Caín ofreció a Dios su ofrenda, pero en una manera u otra Dios mostró favor a Abel. Caín fue enojado con su hermano, fue celoso de su hermano y lo mató, mató a Abel, entonces Dios castigó a Caín. Ahora Caín no puede sembrar la tierra, debe salir del campo de la presencia de sus padres y se fue un extranjero en la tierra.
Y ahora en este momento Caín no reconoció su propia culpa de su pecado, dice Dios es demasiado para mí para este castigo, aún él mató a su hermano Abel. Pero, Dios todavía tenía misericordia, no permitió nadie matar a Caín también. Algunas personas dicen entonces, mira si Adán y Eva solo tienen dos hijos, donde viene otra persona para matar a Caín, y luego dice Caín se casó y tiene hijos con una mujer. ¿Donde viene si los primeros padres Adán y Eva solo tenían Caín y Abel? ¿Donde venía la esposa de Caín. Pero no es tan difícil para entender, dice la Biblia, también Adán y Eva tenían muchos otros hijos.
Caín fue el primogénito y después Abel, y el enfoque para enseñarnos que el pecado toma sus raíces en el corazón humano en el principio, directamente después salida del paraíso. Y también en el paraíso Dios andaba con Adán y Eva y habló directamente con ellos. Parece que también todavía Dios está con los primeros humanos y comunicó con Caín y Abel en una manera u otra.
Pero Adán y Eva tenían muchos hijos, entonces, después Caín encontró otros hermanos que recordaron su asesinato de Abel, también encontró una mujer. Adán y Eva tienen otros hijos, pero Set fue la linaje del Mesías, la promesa del Mesías continúa con la linaje de Set, pero también fue la linaje de Caín. Porque Caín no puede sembrar la tierra, los primeros hijos de Caí hizo los primeros ciudadanos en el mundo, y hizo una gran civilización. Pero por su pecado Dios envió al diluvio y salvó solo los descendientes de Set, Noé y su familia.
Pero, mira la comparación entonces con nuestro Evangelio para hoy (Lucas 18:9-14). Dos otros hombres se fueron al templo para orar, y también podemos entender, no es el hecho exterior que cuenta con Dios, pero Dios vio que es en el corazón. Como decimos en la confesión cada domingo, Dios vio los secretos más íntimos, los deseos más secretos del corazón. Entonces podemos engañar a la gente con la apariencia de piedad, pero Dios sabe que es en el corazón, y esto es lo que importa en el corazón.
El Señor dice en el Salmo 50, Yo no necesito tus toros, necesito tus cabrios machos, pero es para ti, para ser tu ofrenda, para recordarte que de mí vienen todos los bienes y para caminar el justo. Pero si no tienes agradecimiento verdadero en su corazón, vienen del corazón los actos malos, Dios sí mismo dijo a Caín que su semblante decayó, y Dios dice a Caín, ¿Por qué tu semblante es decaído? Porque Dios mostró favor a Abel y no a ti, pero este es, nadie merece mi favor por sus propios méritos, pero porque es en tu corazón. Ten cuidado Caín porque en su corazón es el pecado, y van a enseñorear sobre ti. Del deseo de su corazón, de su orgullo, de su envidia, el fruto fue el asesinato, el fratricidio de Abel.
También mire lo mismo en el corazón del fariseo, el orgullo. Te doy gracias Señor, pero no da gracias a Dios, dice, él dice, mira Señor, él dice a Dios, no soy como otros hombres. Él no ha hecho cosas exteriores, no está ladrón, no está adúltero, en hecho exterior, pero en su corazón sí, porque en el corazón es la fuente de todos los pecados. El fruto del corazón, orgullo y auto suficiente es todas estas cosas malas, aún entre los hombres religiosos. El escándalo del mundo es cuando supuestamente en el nombre de Dios, los hombres mataron a otros ¿Cual mandamiento no obedecen entonces?, no toman el nombre del Señor tu Dios en vano.
Encontramos en este hombre religioso, en el fariseo, no encontramos la actitud correcta. Encontramos el arrepentimiento, la humedad en el publicano. Ellos fueron afuera de la compañía respetable en aquel tiempo, ellos fueron colaboradores con los romanos para cobrar impuestos, pero el publicano reconozco su pecado y dice a Dios, literalmente, se propicio a mi, oh Dios. Propicio es, la palabra en griego significa hacer un sacrificio propiciatorio para mi, señala el sacrificio de Cristo en la cruz. Porque nos podemos propiciar a nosotros mismos, pero Cristo hizo el sacrificio para nosotros.
Entonces, el publicano fue perdonado por Dios, pero el fariseo no, porque el fariseo no reconoció su propio pecado en su corazón, también tenemos este ejemplo de San Pablo en nuestro epístola (1 Corintios 15:1-10). San Pablo escribió la mayor parte del Nuevo Testamento, la mayor parte del Nuevo Testamento son las cartas de Pablo, el fue el apóstol de los géntiles, se sembró iglesias en nuevo territorio en Asia Menor, se fue a Jerusalén y Antioquia y Siria para sembrar los primeros, sembrar la palabra en Europa, la primera vez. Pero Pablo dice, yo soy el más pequeño de los apóstoles, porque yo perseguí la iglesia de Dios. El no fue un ejemplo en primero, en el nombre del Señor, el persiguió la iglesia de Dios, pensaba que el fue haciendo la voluntad de Dios para matar a los cristianos. Pero no fue así, Cristo apreció a él en el camino de Damasco y cambió su vida, y Cristo hizo el su instrumento para proclamar el Evangelio a los géntiles, a las personas en Asia Menor y en Europa.
Pablo reconoció, yo soy como un abortivo, no merece el título de apóstol, yo soy el primer de los pecadores, pero gracias, yo soy lo que soy solo por la gracia de Dios, no por mis méritos Yeste es también para nosotros, debemos adorar a Dios en humildad y arrepentimiento, ofrecer nuestras ofrendas en humildad y arrepentimiento, y recibir el perdón de Dios en el bautismo y la Santa Cena, y en esto es, buscamos la bendición de otros, pero damos gracias por lo que Dios nos ha dado, en esto tenemos el contento, tenemos fe y esperanza, y la paz que sobrepasa todo entendimiento, amén.