En sus cuentas de la Ascensión (Lucas 24:44-53; Hechos 1:1-11) San Lucas nos recuerda el mandato del Señor: "Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando en Jerusalén" y "Me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta el último de la tierra." Esto es el verdadero significado de la Cruz de Jerusalén, emblema de la misión de la iglesia.