“Y cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS; el cual había sido puesto por el ángel antes que él fuese concebido.” Lucas 2.21
[podcast]http://www.lcmssermons.com/images/aut412/CY2009/sermon31122015.mp3[/podcast]
María y José observaron todos los ritos y ceremonias de la Ley de Moisés. En el octavo día de la vida del Niño Jesús, por lo tanto, fue circuncidado y se le dio un nombre por el cual debe distinguirse en la congregación del pueblo de Dios. Como el ángel le había dicho a María en el día de la Anunciación, como lo había dicho a José en un sueño, Matt. 1.21, por lo que se hace ahora. El nombre del Niño era Jesús. En este nombre hay salvación para todos los hombres. Por medio de la ordenanza de la circuncisión, fue hecho bajo la ley, Gal. 4.4-5. Aquí comenzó su obediencia activa en nombre de todos los hombres. Pero fue el inicio también de su obediencia pasiva, de su sufrimiento. Por aquí pagó la primera gota de sangre ya que el precio de nuestras almas, el pago total se completa cuando cometió su alma en las manos de su Padre celestial en la cruz.
¡Oh Señor Dios!, que por nuestra causa pusiste a tu bendito Hijo, nuestro Salvador, bajo la Ley e hiciste que fuese circuncido en la carne; Concédenos la verdadera circuncisión del Espíritu, para que nuestros corazones sean purificados de todos malos deseos y concupiscencias. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
[soundcloud]https://soundcloud.com/mision-la-caramuca/nino-lindode-contento[/soundcloud]
