21 octubre, 2026
13 septiembre, 2026

Mirad los aves que no siembran, ni siegan

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Passage: 1 Reyes 17:5-16, Salmo 146, Gálatas 5:25-6:10, Mateo 6:24-34
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Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. No sólo de pan el hombre vivirá, sino de todo lo que sale de la boca de Dios. Donde encontramos esta esta versículo en la tentación de Jesús cuando el diablo dice a Jesús en el desierto, si tú eres el Hijo de Dios, manda estas piedras convierten en pan, pan y come.

Porque su bienestar física es primero. Pero el Señor respondió con esta esta estas palabras no sólo de pan el hombre vivirá, sino sino por todo lo que sale de la boca de Dios. Y ese es un paralelo de nuestro evangelio para hoy (Mateo 6:24-34), sí, porque tenemos en nuestro himno el mismo palabras, busca primero el reino de Dios y todas estas cosas serán añadidas. El Señor está hablando sobre la comida, la bebida. Todos los que necesitan. Qué es la lista en nuestro catecismo cuando oramos nuestro pan de cada día de nosotros hoy? Cuál es la lista? Una larga lista. No sólo pan y comida, calzado, familia, gobierno, buen gobierno, buen vecinos. Todo lo que necesitamos en esto para vivir en este mundo. Debemos pedir a Dios y entonces la primera, la tercera estrofa de la canción es como el señor dice piden a cualquier en mi nombre y Dios les dará (Juan 16:23).

Entonces en nuestro nuestro nuestros lectores para hoy encontramos este tema. Nuestra nuestra actitud a los. Bienes materiales, nuestros bienes en este mundo. Fíjate, el punto no es la cantidad de nuestros bienes. No, no lo es. En este mundo, no hay la igualdad de las posesiones de cada persona. Algunas personas tienen más que otros y más. Otros tienen menos. Y muchas veces parece que no es justo. Tal vez, nosotros pensamos por qué esta persona no merece más una casa tan grande o una un carro tan fino o más a una persona no tiene la misma pruebas y dificultades que yo.

Fíjate, este es el peligro de la codicia. Como dicen los mandamientos, no codicies la casa de tu pro de tu prójimo, ni su buey, ni su asno, todo que es su su prójimo, porque este es la codicia, la avaricia. No importa la cantidad que tenemos, la avaricia es un pecado para todos, para enfocar en qué tenemos y enfocar en ganar más y más para nosotros.Y tenemos este temor que qué pasa que si no tenemos nada, necesitamos planificar para el futuro.

Pero mira, el Señor dice, mira a los aves del cielo. Ellos no planifican, ellos no hacen graneros. No significa es malo para ser graneros, para hacer planes para el futuro, pero para poner nuestra confianza, toda nuestra confianza en nuestros planes, que por qué? Qué puede, qué puede pasar con nuestros planes? Qué pasó en la guerra? Los de la gente ya tiene planes, por supuesto. Qué pasó con los guerras, los incendios, los desastres en este mundo? Todos pueden apostar en nuestros planes. Si no, si no confiamos en Dios, qué vale nuestros planes? Porque no hay seguridad de nuestros planes.

Dónde está la seguridad en este mundo? Solo en Dios, porque Dios es la fuente de todas las bendiciones. Entonces debemos confiar en Dios. Aún cuando parece que no tenemos recursos, no debemos buscar a otros que dicen ellos tienen más que mí. Debo expropiar su propiedad y distribuir las riqueza en una manera más justo.

Pero este es algo que confiamos en Dios. Dios van a pagar todos sus cuentas. Qué dice a nuestro Señor? Debemos dar gracias a Dios y uso nuestras bendiciones para ayudar a otros. Primero, la familia de la fe, los que están en el rebaño de Dios (Gálatas 5:25-6:10). Porque mira el ejemplo de Elías en nuestra lectura del Antiguo Testamento (1 Reyes 17:8-16). Esta viuda solo tenía su hijo, para ser viuda significa él no tiene un marido para trabajar y soportar ella. Pero tenía un hijo y en el contexto de este versículo fue un sequía en la tierra de Israel. No hay por años, no hay, no hay lluvia, no hay cosechas, hay mucha hambre, entonces, en el país.

Entonces esta viuda dice, Oh, tengo suficiente harina y aceite por uno más ena por mí mismo y mi hijo. Vamos a vamos a cenar y después vamos a morir porque no hay más. Pero el profeta Elías dice esa es la Palabra de Dios. Confía en la Palabra de Dios. Dame uno, dame uno de tu tienes. Mira, esta viuda no fue un mujer rica. Fue un mujer pobre. No tiene nada, pero ella fue dispuesta para compartir cualquier que ella tiene con Elías. Y el Señor hizo un milagro. Dice la harina nos escaseará y la siete nos desminuirá por muchos días. No sabemos qué tipo de milagro que Dios puede hacer para nosotros.

Algunas personas deben ser los ricos. Ellos tienen suficiente para compartir con otros. Pero nosotros no. No, pero si no importa la cantidad, es la actitud, la agradecimiento a Dios, la confianza en Dios y por supuesto, fe.

Estos necesitan la fe en Dios para vivir como esta es la verdad. Porque dónde es la seguridad? Si si debemos confiar en Dios, que Dios es justo y misericordioso y tenemos la evidencia en la Palabra, pero la gente por mucha de la gente es muy difícil, si? Porque dónde está Dios? La gente dice dónde está la mano de Dios en este mundo? Pero la mano de Dios debe ser nosotros que reconocemos la gracia de Dios, que nosotros que reconocemos que Dios envía la lluvia, el sol. Nos da la comida, la bebida, la familia, los vecinos, todos necesitamos. Si como hijos de Dios somos listos para ayudar a todos. Primeramente, la familia de la fe para todos. Primeramente, la familia de la fe.

Por eso, por esa causa recogemos la ofrenda y la forma de comida y para extender la obra de la iglesia. Y Dios va a multiplicar nuestras nuestras obras, porque no como dice algunos predicadores falsos, si tú damos tú dame tu dinero y tú tienes la garantía que Dios nos da cualquier cosa tú quieres. Pero si confiamos en Dios y continuamos, continuamos en el camino de Dios, dar gracias a Dios, gracias a Dios. Dios va a multiplicar nuestras obras y hacer milagros por medio de nosotros. Esta iglesia en este mundo. Solo si confiamos en Dios. Dios es nuestra fuente de bendiciones. Y no debemos preocuparnos con afán, con qué puede pasar, porque mira la gente en este mundo. Ellos no tienen ninguna seguridad sin Dios.

Dónde está la seguridad? Debemos confiar en Dios porque no tomamos en mano la comida, la bebida muchas veces, pero confiamos en Dios que vamos a recibir a Dios con todo lo que necesitamos. Ese es el don. Esta fe es un don del Espíritu Santo. Debemos permanecer en la palabra y los sacramentos para mantener la fe, porque aparte de la palabra y los sacramentos, lo fuego de la fe poco a poco desapareció como una vela eventualmente se apaga. Pero si continuamos en la Palabra de Dios, recibamos nuevamente esta fe, la alimentación de esta fe.

Podemos vivir tranquilamente como la viuda, el hijo y su y los profetas de Díaz y podemos ser una bendición para otros. Tenemos el motivo para ser bendición para otros, porque no tenemos este temor que la gente tiene por su su bienestar, por su propia persona. Confiamos que Dios por Dios nos da todos los que necesitamos.

Dios hizo la lluvia a caer sobre los justos y los injustos, dicen los escritores (Mateo 5:45). Eso se llama la providencia, la gracia común de Dios. Dios nos da a todo el mundo la lluvia, los bendiciones, los que necesitan para vivir. Pero especialmente a nosotros por medio de nuestro señor Jesucristo nos ha dado la promesa de la vida eterna en la cruz, porque Cristo murió por nosotros en nuestros lugares para pagar la deuda de nuestros pecados, para ganar para nosotros la esperanza encima de todos, la promesa de la vida eterna que este mundo no es todo. Esta vida no es todo. Debemos mantener nuestro enfoque en la vida eterna con Cristo y con esto podemos vivir en tranquilidad, felicidad, aun entre todas estas pruebas y dificultades que muchas veces parece que no no podemos sobrevivir todas estas cosas. Pero si con Dios todo es posible con la Palabra de Dios, con la promesa de nuestro señor que murió por nosotros. Él hizo nosotros las promesas. Piden en mi nombre, busquen y Dios les dará.

Pero buscan primero el reino de Dios y todos estas otras cosas serán añadidos y vivimos no solo por pan, pero por toda la palabra que sale de la boca del señor. Esta es nuestra base de nuestra vida, nuestra esperanza. Y en esto tenemos paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén.

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