El amor de Cristo excede todo entendimiento
Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Muchas veces en la vida pensamos que hemos experimentado lo más peor que podemos conocer, pero después la situación se vuelve más peor que antes. Tenemos un ejemplo en esta semana pasada. Tratamos con cinco horas por día sin luz, que difícil fue para vivir con esta primera hora. Dos cortes por día, dos cortes de cuatro horas por día y mucho más hay apagones no programadas en todo el país. Entonces solo podemos orar a Dios por la resolución de este problema.
Pero me era mucho más triste la condición, el estado, en nuestras lecturas del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Tenemos historias paralelas de viudas con solo un hijo y el hijo muere. Mira el estado de una viuda en aquel tiempo, porque en aquel tiempo, por supuesto, fue la responsabilidad de un hombre para cuidar por su mujer y su familia toda su vida. Pero en aquel tiempo como hoy en día también, en general, las mujeres viven muchos años más que los hombres. Entonces la esperanza muchas veces para los mujeres, para sus viejas, cuando ellos no pueden cuidar por sí mismos como antes, los hijos, muchos hijos, fueron una bendición para ellos porque la expectativa fue para los hijos a cuidar para su madre y sus viejas, particularmente el hijo mayor. Y por eso es el significado de las palabras de Jesucristo de la Cruz al apóstol Juan y a la Virgen María en el pie de la cruz. “Ahí está tu madre, ahí está tu hijo,” porque Jesús en aquel momento entregó el cuidado de su madre a su mejor amigo Juan. Entonces dice la Biblia Juan aceptó y lo hizo. Y quizás por eso el apóstol Juan fue el único apóstol que vivió una larga vida.
Pero en este momento tenemos a un lado el profeta Elías y al otro lado nuestro Señor enfrentado por un viuda con un hijo, muerte, su hijo, su único hijo. Ellos fueron viudas, según nuestro texto, solo tiene un hijo para cuidar por ellos y sus viejas. Y ellos perdieron, perdieron sus hijos y en ambos casos el Señor tenía compasión, tenía misericordia para ellos.
Pero mira la diferencia, mira la diferencia entonces. Elías, el profeta Elías enfrentaba con este hijo muerto de una viuda. Y ella clamó en su desesperación, dijio, varón de Dios, ¿por qué viene a mí? ¿Por qué hace morir a mi hijo? Y Elías tomó el muchacho y clamó, clamó desesperadamente a Dios, cubrió el cuerpo de este hijo tres veces. ¿Qué piensas ustedes? ¿Por qué tres veces clamó a Jehová? Por la Santa Trinidad, por supuesto, es una pista de la Santa Trinidad.
Pero al contrario, cuando Jesús encontró la procesión de la funeral de la viuda de Nain, solo mandó, tocó el féretro y mandó al hijo levántate y levantó, se levantó. Mira la diferencia. ¿Quién es el Señor entonces? ¿Quién en esta comparación? ¿Quién es el hijo, solo un hombre, hijo del hombre? ¿Quién es el Señor? Jesucristo es el Señor. No necesito clamó a Dios, pero tiene el poder sobre la vida y la muerte. Y revivificó el hijo de la viuda de Nain, solo por su palabra y no por vanagloria. El Señor nunca hizo milagros para ganar la admiración de la multitud, pero solo por la misericordia, solo por la compasión por una viuda.
Y revivificó a este joven y entonces alivió la viuda de su sufrimiento. Pero mira que pasó en ambos casos también. Los hijos no están viviendo ahora, no están con nosotros ahora.
Ellos podemos entender que ellos vivieron algunos años más en el mundo y se pasó. Porque esto no es resurrección en el mismo sentido de nuestros señores, es revivificación. Y encontramos esto varias veces en la Biblia, en el Antiguo Testamento es un ejemplo también en la experiencia del profeta Eliseo. Pero en el Nuevo Testamento también el Señor revivicó la hija de Jairo y también en el ejemplo más espectacular, Lázaro, el hermano de María y Marta de Betania. Después de, fue espectacular porque Lázaro fue en la tumba tres o cuatro días y no hay cuestión que él fue defunto. Pero también en el libro de Hechos tiene dos casos en que el apóstol Pablo y el apóstol Pedro revivicó a algunas personas. En Hechos capítulo 20, tristemente Pablo revivficó un joven que cayó de la ventana arriba durante el sermón de Pablo. Ojalá ninguno de ustedes encuentre este problema porque Pablo predicó un largo sermón y el joven durmió. Pero tristemente cayó de la ventana arriba y fue muerto, pero Pablo resucitó.
El ejemplo de Pedro en Hechos 9 fue Dorcas, la mujer Dorcas, la otra viuda que fue de mucho valor en su iglesia por sus buenas obras para hacer ropa para todos. Y ella murió, pero Pedro revivificó, pero en esta manera revivificó, extendió su vida eternal para algunos años y ellos murieron otra vez, pero gracias a Dios ellos murieron y un día van a resucitar para siempre y para ser con Cristo. Porque este es el significado de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
Porque Jesucristo, confesamos que Jesucristo resucitó de los muertos. El tercer día resucitó de entre los muertos el tercer día. Pero no solo revivificó, no solo extendió su vida en esta tierra por algunos años más, él venció la muerte por su propia muerte. Muchos no creyentes dicen que si hay mucha evidencia que algo extraño en la casa de Jesucristo porque los autoridades, los sacerdotes, los romanos, Pilato, Herodes, todos los enemigos de Cristo. Fue mucha evidencia, pero ellos tienen muchas dificultades para explicar qué pasó con Cristo Jesús. ¿Qué pasó el tercer día? Mucha gente vieron Jesús vivo, andaba por 40 días antes de su Ascensión al cielo. Fueron muchos testigos con sus propios ojos, vieron el Cristo resucitado. O por supuesto, la gente dijeron, hemos visto el Señor resucitado. Y los autoridades intentaron decir, oh, solo los discípulos de Jesús robaron la tumba, tomó el cuerpo de Jesucristo y dice él está resucitado.
Pero todavía persiste esta creencia que Cristo resucitó de entre los muertos. Y ellos no pueden explicar por qué la gente, todo el mundo sabe cómo en el caso de Lázaro, nadie puede resucitar de la tumba. Después de tres días sellado en el tumba, fue un piedras que selló la tumba. La tumba fue vacía. Entonces, hay muchos no creyentes dicen, ah, sí hay alguna, hay evidencia que la tumba fue vacía. Y la idea que Cristo fue resucitado de la muerte fue parte de la creencia de los cristianos desde el principio. Esta increíble historia. Pero ellos no creen, todavía no creen porque si Cristo resucitó, solo resucitó por sí mismo, no significa nada para nosotros.
Como dice Pablo en Corintios, aparentemente en la iglesia en Corinto, algunas personas dicen, oh sí, Cristo resucitó de los muertos. Pero no hay resurrección de todos los muertos. No podemos creer en esto. Pero Pablo dice, por supuesto, si Cristo no resucitó de los muertos para vencer la muerte por su propia muerte, tú no tienes esperanza y ustedes son los hombres más tontos de toda la humanidad.
Entonces, este es lo significado para nosotros la resurrección de Cristo. No es la extensión de la vida de solo un hombre, pero es la conquista de la muerte, también el poder del pecado del diablo para nosotros. Y por eso en el bautismo tenemos la nueva vida, la vida perdurable que comienza con nuestro bautismo.
Somos bautizados en la muerte de Jesucristo, dice Pablo. Y somos bautizados, incorporados en la resurrección de Jesucristo también. Como Cristo murió y resucitó, también nosotros un día resucitó para vivir siempre con nuestro Señor.
Y este es mejor que vivamos algunos años. Por supuesto, tenemos seres queridos que necesitamos y el Señor a veces en su misericordia nos permite vivir para ayudar a nuestros seres queridos. Pero como Pablo dice, que mejor es para salir de este mundo de pruebas y maldad y viva para siempre con el Señor.Esta es nuestra esperanza para siempre. Entonces, vivamos en esta esperanza y vivamos que el Señor con nosotros. El Señor también tiene el poder para cambiar la situación, cualquier situación.
Confiamos en el Señor que todo sale bien para nosotros y confiamos en el Señor porque Él tiene este poder. Confiamos en este poder, no importa si no tenemos delante de nosotros este señal de la revivificación de los muertos en este momento. Los iglesias pentecostales dicen, oh, pero la verdadera iglesia apostólica es milagros y señales y maravillas como en el Nuevo Testamento. Pero ellos no hacen esto, no revivifican los muertos, no salen del cementerio y dicen levántate, pero claro, Dios tiene el poder para hacer esto. Pero no confiamos en maravillas, pero confiamos en la voluntad de Dios y por eso dice en nuestro epístola. Conocemos el amor de Cristo, su anchura, su longitud, su profundidad, su altura, por causa de la cruz, no por victoria tras victoria, pero en la cruz vemos la misericordia y el poder de Dios sobre la muerte porque Cristo resucitó.
Entonces conocemos el amor de Cristo y dice Pablo y aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pudimos o entendemos según el poder que actúa en nosotros. Y él sea gloria en la iglesia de Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.