Nuestras lecturas para el domingo de Sexagésima habla de la Palabra de Dios como algo que da vida. San Pablo dice en Hebreos 4:9-14, “la palabra de Dios es viva y eficaz” para cambiar los mentes y los corazones de los hombres. Y en Isaías, la comparación es, la Palabra de Dios es como la lluvia que hace germinar el suelo. El Señor dice, mi Palabra sale de mi boca como lluvia, derrama sobre la tierra, y no vuelve a mi vacía, haga lo que yo quiero. También en la palabra del sembrador (Lucas 8:4-15), dice claramente el Señor, “la semilla es la Palabra de Dios”.
