23 abril, 2026
15 marzo, 2026

El verdadero pan del cielo

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Passage: Éxodo 16:2-21, Salmo 132, Gálatas 4:21-31, Juan 6:1-15
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Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

El texto para hoy nos recuerda que somos peregrinos en el desierto, como los israelitas en el Antiguo Testamento, y nos recordamos que Dios nos provee alimentación, bebida y comida por sustentarnos en nuestro desierto, hasta que logramos la Tierra Prometida. Israel fue el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento, y leemos en Romanos 10 que la comparación entre el bautismo y la cruzada del Mar Rojo, también la alimentación por maná, un pan del cielo, que cae con el rocio del cielo en el desierto.

Dios proveyó también en esta parte de éxito, la agua de la roca. Inmediatamente después de la cruzada del Mar Rojo, por las diez plagas y muchos señales, Moisés liberó al pueblo de esclavitud en Egipto, y ellos cruzaron el Mar Rojo para escapar los ejércitos del faraón. Pero bueno, ellos no inmediatamente fueron en la Tierra Prometida. Ellos fueron en el desierto, y la gente murmuraba contra Moisés y contra su hermano Aarón, y dijo, ¿Por qué estamos aquí en este desierto para morir de hombre? Fue mejor en la esclavitud en Egipto cuando tenemos carne y todas las cosas. Pero ellos no murmuraban solo contra Moisés, pero contra Dios, y Dios les contestó, y dijo, voy a proveer no solo pan, también carne en la forma de los cordonices, pero nuestro enfoque es en el pan del cielo.

El pan que milagrosamente cayó con el rocio de la mañana formó pan para la gente a comer. Encontramos en este capítulo de Juan muchos paralelos entre Moisés y el pueblo Israel en el desierto, también paralelos con la institución de la Santa Cena del Señor en la Semana Santa, entonces anticipamos también la Semana Santa. ¿Cuáles son los paralelos? Así dice, Jesús fue el otro lado del Mar de Galilea, el de Tiberio, es decir, el Mar de Galilea se llama el Mar de Galilea también, el lago de Tiberio. Tiberio fue el emperador de Roma en aquel tiempo. Entonces Jesús y sus discípulos se fueron, este es como el Mar de Galilea, aquí está la ciudad de Capernaum, ellos se fueron a la costa del noreste del Mar de Galilea. Porque Jesús quiero retirar con sus discípulos por un refrigerio, esto es directamente después de la muerte de Juan el Bautista, y Jesús quiere retirar y orar por un lado. Pero la multitud siguieron a Jesús al desierto, un lugar remoto. Jesús subió un monte, como Moisés subió el monte Sinai, y la gente no tiene mucha comida. Entonces Jesús por su poder, mostrar su poder para multiplicar cinco panes de cebada y doce pesecillos, para alimentar cinco mil personas. Este es como en el desierto de Sinai, el Señor proveyó pan del cielo de maná y cordonices, para el pueblo Israel.

Otro paralelo entonces con la semana santa, estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. También en la semana santa fue la semana de la pascua, en Jerusalén, y que dijo, Jesús tomó aquellos panes, y habiendo dado gracias los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados. Es como la pan y vino de la Santa Cena, Jesús tomó el pan y el vino, y habiendo dado gracias, dio a sus discípulos, pero no solo a los apóstoles, puede reclutar la Santa Cena, entre todos los fieles.

Entonces también este es un milagro, cuando con el pan y vino recibamos, los sangre y cuerpo de Cristo, aunque Cristo está a la derecha, de Dios Padre Todopoderoso, pero está presente también, en el pan y el vino de la Santa Cena. Entonces vemos este milagro, este es uno de los siete señales, de Jesucristo. Juan no usa la palabra milagro, sino señales, que Jesucristo es el Mesías. Hay otro también en este mismo capítulo del Evangelio según San Juan. Capítulo 6 es muy interesante, también después de esto, tenemos la historia, que Jesús anda sobre, los aguas del mar Galilea, este es un tema en sí mismo.

Jesús quedó en el monte, y los discípulos, regresaron por barco, hacia Capernaum, y durante de una tormenta, Jesús apareció a los discípulos, andaban en los aguas del mar. Simón Pedro dice, permíteme Señor, a andar a ti, sobre los aguas, pero Pedro falta de la fe. Jesús tiene que rescatar de los aguas. Esta es otra historia, pero después de esta, hay lo demás de la historia, de la lamentación de los cinco mil, y uno de los siete, declaraciones, de que yo soy, que Jesús hizo, en el Evangelio según San Juan.

Jesús dice yo soy el camino, yo soy el buen pastor, y dice aquí, yo soy el pan de vida. Que es lo demás, de la historia, aunque, todos los evangelistas, relataron esta historia de la alimentación de cinco mil, sólo Juan, incluyó este detalle, en versículo 15, pero entendiendo, Jesús que iba a venir, para apoderarse de él, y hacerle rey, volvió a retirarse del monte, él solo. Es decir, esta gente quiere, hacer Cristo su rey, porque, en la primera vez, muchos de ellos, siguieron a Jesús, sólo para ver, señales, milagros. Ellos quieren ver señales, y cuando, Jesús multiplicó, el pan, y los peces, ellos quieren, vamos a hacer, este hombre rey, para él puede, hacer esto todos los días, no necesitamos, trabajar, porque, él va a proveer, nuestras necesidades, físicas.

Pero Jesús dice, no, él dejó todos, y se fue al monte, otra vez como Moisés, al monte sólo, y los discípulos, regresaron, en un barco, a Capernaum. Jesús le encontró, en el mar de Galilea, andaban sobre el agua. Pero, esta gente, dice capítulo 6, versículo 22, el día siguiente, la gente, que estaba al otro lado del mar, vio que no había habido allí, más que una sola barca, y que Jesús, no había entrado en ella, con sus discípulos, sino que éstos se habían ido, solos, que es decir, ellos, no veían, ellos fueron, esperando a Jesús, a bajar del monte, y vio, sólo una barca aquí, los discípulos se fueron, y ellos dijeron, oh, Jesús va a regresar, pero Jesús no regresó, no regresó, a la, a la orilla del mar. Entonces, ellos dicen, pero otras barcas habían arribado de Tiberio, es decir, el mar, el lago de Tiberio, el mar de Galilea, junto al lugar, el lugar donde habían comido el pan, después de haber dado gracias al Señor, cuando vio, pues, la gente, que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas, y fueron a Capernaum, buscando a Jesús. Entonces, hallándole al otro lado del mar, le dijeron, Rabí, cuando llegaste acá, respondiendo a Jesús, y les dijo, de cierto, de cierto, os digo, que me busquéis, no porque habíais visto los señales, sino porque comísteis pan, y os saciastéis.

Trabajad no por la comida que perece, sino por la comida a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará, porque a este señal dio el Padre, y respondió Jesús, le dijo, esta es la obra de Dios que crees en Él, que lo ha enviado, y le dijeron, entonces, ¿qué señal, pues, haces tú para que veamos y te creamos? ¿Qué obra haces? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito, pan del cielo les dio a comer. Y Jesús le dijo, de cierto, de cierto, os digo, no os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo, porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Le dijeron, Señor, danos siempre este pan, este es mi pan (Juan 6:22-59).

La gente que quieren pan por sus estómagos. Jesús le dijo, yo soy el pan de vida, el que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí crea no tendrá sed jamás. Entonces el punto es, esta gente buscando pan para sus estómagos, pero Jesús dijo, más importante es el pan del cielo, que yo soy, yo soy el pan de vida. Más importante es la vida eterna que yo voy a ganar con mi muerte en la cruz. Mira este tema. Este tema es el mismo de la tentación de Jesús en el desierto.

Juan no recuerda la historia de la tentación de Jesús por 40 días en el desierto. Porque, probablemente porque el evangelio según San Juan fue escrito años después de los otros evangelios según Mateo, Marcos y Lucas. Y Juan puede saber que todos han oído los otros otros evangelios, entonces Juan trata con las cosas de la vida de Jesús en otro estilo, otra manera.

Pero, mire en qué manera trató con las tentaciones de Jesús. No tiene la historia de el encuentro de Jesús con Satanás en el desierto pero, mira Jesús encontró esta tentación. La gente quiere hacer Jesús un rey para convertir para multiplicar panes como el diablo dijo a Jesús.

Si tú eres el hijo de Dios convierte estas piedras en pan para satisfacer su hambre. Y mire en este momento la gente tentó a Jesús si tú eres el hijo de Dios haznos un señal, damos pan damos el pan pero recuerdes la respuesta de Jesús el diablo no sólo de pan el hombre vivirá pero todo lo que sale de la boca de Dios.

Entonces en esta manera Jesús encontró, como en otras partes del evangelio según San Juan, todas sus tentaciones del diablo en su ministerio terrenal. La tentación en el desierto por Jesús fue en preparación para su ministerio terrenal cuando él encontró todas sus tentaciones para ser un mesías falso. Porque que no es el propósito del ministerio de Jesús para sólo para sanar los enfermos. Jesús hizo esto, también para proveer la comida para los pobres. Pero por un propósito más grande es para guiar la gente al reino de Dios. Dios multiplicó los panes y los pececillos, hizo este milagro no para para ganar la admiración de la gente, sino para ayudar la gente a escuchar la palabra de Dios.

Esta multitud siguieron a Jesús. Ellos no saben por qué, sólo para para ver señales. Querián ver un milagro pero Jesús predicó la Palabra de Dios y cuando la gente no tiene comida él multiplicó los panes. Es decir uso su poder como Dios para su bienestar física pero más allá su bienestar espiritual. Para ellos pueden escuchar la Palabra de Dios. Pero cuando algunos de ellos enfocaron en la física él retiró por un rato porque no fue su propósito para sólo para resolver sus problemas en esta vida, pero para darles la promesa de la vida eterna. Para proclamar las buenas noticias de la vida eterna en Jesucristo

Entonces el Señor dice luego en este capítulo dice yo soy el pan de vida yo soy el maná que va a sostener ustedes en este mundo. Porque yo voy a dar mi cuerpo y sangre para ustedes. Entonces dice el Señor en versículo 50, este es el pan que desciende al cielo para que el que él come no muera yo soy el pan vivo que descendió del cielo si alguno comiera de este pan vivirá para siempre y el pan que yo daré es mi carne lo cual yo daré por la vida del mundo. Entonces los judíos contendían entre sí diciendo ¿como puede esto darnos a comer su carne? Jesús le dijo, de cierto de cierto digo,  si no comieras la carne del Hijo del Hombre y bebieras su sangre, no tienes vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el día posterior. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.

Hay una disputación sobre esta esta estos versículos porque este es temprano en el ministerio de Jesús. Este es muy poco después de la boda de Caná. Jesús todavía está en Galilea, no está en Judía, no es la Semana Santa• no es el Jueves Santo cuando Jesús instituyó la Santa Cena. Entonces es una referencia a la Santa Cena, pero no es estrictamente. Jesús es diciendo por mi cuerpo y sangre tu puedes tener la vida eterna. Yo soy la pan del cielo, él que tiene la vida eterna no tiene más hambre ni más sed. Es como el Señor dijo a la mujer samaritana en el pozo, Pida de mi y yo te da agua viva y no jamás tiene sed. La agua viva es Jesús sí mismo, también el pan del cielo es Jesús si mismo,

El pan del cielo en este contexto es Jesús tenemos la pan del cielo la maná que sostenernos en este mundo porque Jesús murió en la cruz y dar su cuerpo y sangre para nosotros no está refiriendo solamente a la Santa Cena, pero su obra salvadora, su sacrificio que el hizo en la cruz para nosotros. En este cuerpo y sangre de Jesús hay la vida del mundo. En Jesús no solo hay pan para el cuerpo físico pero el pan espiritual, el pan del Evangelio, la proclamación de la vida eterna.

Entonces Jesús está rechazando la tentación del diablo solo para usar su poder para convertir piedras en pan o multiplicar los panes para satisfacer las necesidades de la gente y para ganar la admiración de la multitud, para la vanagloria. Pero que es importante es la gente escuchar la Palabra de Dios. Para sentirse para comer y sentirse escuchar la palabra de Dios y recibir la promesa de la vida eterna que recibamos en la predicación de la Palabra de Dios. También en el Santo Bautismo, también en la Santa Cena, por toda el peregrinaje en el desierto de este mundo, En este mundo oscuro, esta es nuestra luz, también nuestra alimentación.

Nuestra luz porque en la historia en el Antiguo Testamento ¿de donde habla Dios en aquel momento antes del monte Sinaí? Dios habla de la columna de nube. Ellos cruzaron el Mar Rojo con Dios en frente como una columna de nube por día y columna de fuego por noche, Entonces desde la columna de nube viene la voz de Dios. Proveyó la maná para la multitud y luego hizo su pacto con la gente en monte Sinaí. Pero mira la diferencia. La misericordia de Dios es mucho más grande en el Nuevo Pacto porque la maná solo fue por un día, cada uno debe recoger por un día, pero la multiplicación de los panes llenaron 12 cestas de pedazos. Es una abundancia Dios nos da nos dio en abundancia todo que necesitamos para andar el camino a la luz. No sólo para satisfacer cualquier deseo en este mundo tenemos, pero que que necesitamos por nuestro peregrinaje hasta la Tierrra Prometida, hasta la vida eterna.

Ese es el punto de esta manifestación de el poder de Jesús. Para el bienestar espiritual no es sólo para el bienestar físico. Dios está preocupado con nuestro bienestar físico pero sólo porque quiero llevarnos a la vida eterna y el gozo eterno. En este tenemos esperanza en esta vida porque sabemos que Dios nos ha dado su gracia en el bautismo, estamos libres en el espíritu por Jesucristo por su sacrificio en la cruz. Entonces tenemos la promesa de la vida eterna y no sólo una promesa en la palabra pero en la Santa Cenna también tenemos la alimentación de nuestra fe para sustentarnos hasta alcanzamos nuestra meta que es la vida eterna con Cristo para siempre. Por esto tenemos paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén

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