7 marzo, 2026
7 diciembre, 2025

Oremos por la paz del mundo

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Passage: Malaquías 4:1-6, Salmo 50, Romanos 15:4-13, Lucas 21:25-36
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Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Hoy es el segundo domingo de Adviento. Adviento es una temporada de preparación para recordar el primer venido de nuestro Señor Jesucristo en el pesebre de Belén también, para anticipar su segundo venida en gloria cuando viene en la nube para juzgar todas las naciones.

Entonces, nuestro Evangelio para hoy, en Lucas 25 a 36, habla de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Dice, habrá señales en el cielo y en la tierra y la gente será confundida y con mucha angustia porque pensaban en las cosas que sobrevenían. En otro pasaje dice, cuáles son los señales después de la ascensión de Jesucristo, después de la crucifixión, muerte y resurrección y ascensión de nuestro Señor. El Señor dice, esta generación no pasará hasta que estas cosas comiencen. Estos señales, hasta el fin, cuando Jesucristo venga en gloria. Los señales son, como dice otro pasaje, terremotos, tormentas, guerras y rumores de guerras, hasta el fin, cuando venga el Señor. Entonces, estos señales son parte de lo que va a sobrepasar y el mundo que no tiene la esperanza del Señor, tiene angustia y temor sobre esto y hoy en día también. Ellos tienen mucho temor sobre meteoros, cambio climático. El fin del mundo viene por esto, este choque entre la tierra y un meteoro o cualquier cosa.

También las guerras que están en nuestro mundo hoy en día. La gente tiene mucha angustia sobre esto y dice, probablemente viene el fin del mundo por esto, pero nosotros, dice, estos son los señales, como nuestro Señor dice en su parábola, en su comparación. Otro, en otro pasaje, que es la comparación que el Señor usa para este tiempo raro, es como la embaraza de una mujer, que cuando una mujer está embarazada, sabemos, no sabemos precisamente que es el día de hoy el bebé viene, pero sabemos que un día el bebé viene. También cuando los árboles, como dice en nuestro Evangelio, cuando los árboles dan sus hojas, sabemos que viene la cosecha, del fruto de los árboles, de los higueras. Entonces, para nosotros, todo que pasa es un señal de, como el Señor nos ha dicho, habrá señales. Entonces, no te preocupes, porque esto no es el fin del mundo. Estos son los señales. Sabemos que todo está pasando como el Señor nos dijo. Entonces, nos ha dicho.

Entonces, esperamos la segunda venida del Señor cuando Él viene en gloria para juzgar las naciones. Él viene en las nubes de repente y el mundo no busca para el Señor cuando el mundo no anticipa el Señor. Él viene repentinamente y para nosotros este es el día de nuestra salvación. Vamos a qué pasa en el mundo y no preocupamos, porque todo es bajo el Señor, especialmente cuando vemos los conflictos entre las naciones, las guerras, las insurrecciones y todas estas cosas. Esto va a pasar, porque no es el fin del mundo. Como dice en nuestro Epístola para hoy, San Pablo nos recuerda que la ascensión de nuestro Señor significa quien es Rey de Reyes, quien es Salvador del Mundo, es nuestro Señor Jesucristo.

Y en nuestro Epístola de Romanos, en el primer versículo de Romanos capítulo 15, dice, en versículo 3, porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo antes bien como está escrito, los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí. Es una cita de Salmos 69, una profecía mesiánica. Entonces, en versículos 4 a 13, Pablo habla sobre la relación entre el antiguo pacto y el nuevo pacto en Cristo. El antiguo pacto fue con Abraham, con Jacob, con Moisés, con el Rey David, promesas de, si tú eres mi pueblo, yo soy tu Dios, y entre ustedes viene el Salvador del Mundo. Es decir, no hay división entre el antiguo pacto y el nuevo pacto. El nuevo pacto es el cumplimiento del antiguo pacto.

Muchas personas hoy en día hizo una división. Dice yo, pero la religión del Antiguo Testamento no es igual a la religión del Nuevo Testamento. Es una religión de leyes. La religión del Nuevo Testamento es una religión de amor, pero no es así porque ¿qué es amor? ¿Qué es el amor que Dios quiere? ¿Qué es la voluntad de Dios? Amarás a Dios con toda tu fuerza, con toda tu mente, con toda tu alma, y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Nuestro Señor cita a Deuteronomio en Levítico para decir esto. Este es el resumen de la ley de Dios, la voluntad de Dios. Para nosotros es vivir en amor, y amor es, nosotros no debemos causa de daño a nuestro prójimo. No hurtas, no cometes el adulterio, no matas. Este es el mismo voluntad de Dios para nosotros, pero el problema para nosotros es que no podemos cumplir la ley de Dios perfectamente. Solo por Cristo. Cristo cumplió la ley de Dios en nuestros lugares y pagó la deuda de nuestros pecados. Entonces nosotros tenemos el perdón de Dios, y con la ayuda del Espíritu Santo podemos andar en el camino de Dios para y no preocuparnos que si nuestras obras son suficientes, porque Cristo ha hecho para todos.

Entonces este es el cumplimiento del Antiguo Testamento porque en nuestro Epístolo hay varias otras citas de los Salmos y de Isaías que dice, Este pacto con Israel fue por la bienestar de todas las naciones. Dios dijo a Abraham, de su familia serán bendecidos a todas las familias de la tierra. Entonces Cristo es Rey de todos. Cristo es Salvador y Rey sobre todo el mundo, todas las naciones. Esta fue la bondad de Dios desde el principio. Entonces reconocemos Cristo como el cumplimiento del Antiguo Testamento. Él en su vida cumplió perfectamente la ley de Dios. No solo los diez fundamentos, pero todas las reglas y otras cosas de la ley de Moisés observaba los sacrificios, los fiestas de los judíos. Por nosotros no necesitamos entonces sacrificios porque Cristo en sí mismo hizo el perfecto sacrificio en la cruz una vez para siempre.

Pero Cristo dice primero vino al pueblo judío para proclamar primero las buenas noticias a los judíos porque esta es la promesa de Dios a Abraham y los otros patriarcas del Antiguo Testamento. Entonces Cristo a veces proclamó el Evangelio a los extranjeros que vienen a él, pero él primero habla con los judíos como su propio pueblo y los primeros cristianos fueron judíos. Este fue el propósito de Dios. Él hizo un pueblo para sí mismo para preparar a ellos para recibir su Mesías, su Prometido, su Salvador, el Salvador del mundo. Pero la mayoría de los descendientes de Abraham rechazaron a Cristo. Entonces se acabó con ellos su pacto.

El pacto fue con el remanente de Israel como en el pasado. Muchas veces los israelitas cayeron en idolatría, olvidaron su pacto con Dios, pero siempre hay un remanente fiel de los que creen en las promesas del Mesías. Y su remanente entonces cuando el Mesías vino y la mayoría rechazaban, el remanente fue la Iglesia de Cristo, los judíos que creen en Jesucristo y poco a poco ellos proclamaron, como el Señor dice, hacen discípulos de todas las naciones. Poco a poco ellos incorporaron otras personas de otras etnias, otros pueblos en la Iglesia de Dios. ¿Qué es ahora el pueblo de Dios? Somos herederos de las promesas de Dios por causa de Jesucristo que cumplió la ley perfectamente y se acabó el sistema de los sacrificios. No necesitamos entonces observar todas las fiestas de los judíos, el sacrificio en el templo, no hay templo. Este fue el juicio de Dios contra la nación antigua de Israel cuando en el año 70 los romanos destruyeron Jerusalén y el templo. ¿Y dónde es el templo hoy en día? No hay. No hay templo en Jerusalén. No hay sacrificio segundo pacto con Moisés, pero hay un nuevo pacto. Entonces, ¿cómo pensamos entonces de los que se llaman judíos hoy en día? Hay dos errores que encontramos hoy en día por la política. Mira la política hoy en día.

¿Dónde está el centro de preocupación con el mundo en el Medio Oriente contra el Estado moderno de Israel y los palestinos y otros en Irán y otros en los musulmanes en el Medio Oriente? ¿Qué pensamos? Uno error es para decir, oh, pero los judíos todavía están en el pueblo de Dios y tienen su derecho al territorio por mandato divino. Y otro es decir, oh, pero el judaísmo hoy en día es una religión falsa y los judíos rechazaban a Dios. Entonces, son más malditos que todo el mundo. Estos son los errores.  porque no hay mandato divino ahora para el Estado de Israel. No tiene un derecho divino para tener su territorio. Pero tiene el mismo derecho, según las leyes humanos, fue establecido por las Naciones Unidas, la ONU, pero no tiene un mandato divino. No debemos decir, este es necesario, el Estado moderno de Israel es necesario para cumplir las profecías de la Biblia. Por otro lado, los judíos, no hay salvación en la religión de los judíos hoy en día. No es la religión del Antiguo Testamento porque rechaza a Jesucristo. Entonces, no hay salvación.

Entonces, ellos son no creyentes, pero no son más castigados, no son más condenados que otros no creyentes. Mira el Medio Oriente, el Estado, o algunas personas dicen, el Estado de Israel está basado en religión falsa, pero también Arabia Saudita es basado en una religión falsa, es Islam. Todos los países del Medio Oriente necesitan. Hay cristianos en el Medio Oriente, pero no son la mayoría en ningún país. Entonces, nosotros podemos tener nuestras opiniones, pero nuestro deber sobre cristianos es para orar para la paz del mundo, para orar para la armonía entre las naciones. Entonces, aún no viene hasta el fin, hay guerras y rumores de guerras, pero nuestro trabajo, nuestra misión es para la paz, para proclamar la mensaje de paz entre Dios y los hombres y entre los hombres. Como dice Malaquías, cuando viene la palabra del Señor, hace los corazones de los padres, devuelven hacia sus hijos, y los hijos hacen los padres. Debemos aceptar entre nosotros cristianos de cada país.

Por supuesto es difícil cuando son enemistad entre las naciones, pero debemos reconocer, nosotros los que creen en Jesucristo son un pueblo, son la comunidad que permanecen para siempre. Los reinos y imperios de este mundo suben y caen, pero la iglesia permanece con Dios para siempre. Entonces, nuestra misión es para orar por los países.

Si vemos la necesidad para defender nuestro hogar, nuestra patria, este es según la voluntad de Dios, pero debemos, oramos por la paz, por nuestros enemigos, para el fin de conflictos. Hacemos lo que es necesario para defender nuestro país, pero no pensamos que solo Dios, solo nuestro país tiene el favor de Dios y no hay conflicto final hasta que Cristo venga en gloria. Entonces, nosotros buscamos vivir en paz con todos, si es posible, hasta que Cristo venga. Porque vivamos en esperanza, porque cuando Cristo venga, todos se fueron, todos los tinieblas se disipan. Vemos que es malo y que es bueno, quien tiene en su corazón la fe y quien no, y todos reciben su recompensa. Dios va a juzgar a todas las naciones.

Entregamos a Dios la juicio final de todas las naciones, todos los personas. Y en esto tenemos nuestra paz, nuestra estabilidad. Entre todas estas cosas que ocurren, porque sabemos esta es la voluntad de Dios hasta el fin. Pero dentro de esto tenemos esta promesa de la vida eterna y en esto tenemos paz sobre todo entendimiento. Amén.

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