Somos hijos de la luz
Gracia y paz en Nuestra Señora y Salvador Jesucristo. Hoy es el último domingo en el calendario de la Iglesia. Es el último domingo después de Trinidad, el tiempo de la Iglesia. Después de la Pentecostés.
Celebramos todas las obras de Jesucristo en su vida terrenal desde la Navidad hasta su ascensión. Y comenzó la época de la Iglesia con Pentecostés. Cuando el Espíritu Santo fue derramado sobre la Iglesia. Y observamos después de Pentecostés, el domingo de la Trinidad. Y lo demás del calendario del año de la Iglesia es… El tiempo de la Iglesia hasta los tres últimos domingos. Tratamos con la segunda venida de Nuestro Señor.
Porque esta es… Nuestra esperanza es el Señor en su ascensión. Subió al cielo a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Y ahora envió a su Iglesia para proclamar el Evangelio. En todas partes del mundo hasta el que venga. Y Él venga en las nubes otra vez. Como Él subió a las nubes delante de sus discípulos. Y este periodo es el periodo de gracia. Cuando los que tienen la oportunidad de oír el Evangelio. Pueden arrepentir de sus pecados. Y ganó la promesa de la vida eterna. Cuando el Señor venga.
Entonces en los dos domingos pasados,hemos hablado sobre algunos errores. Sobre esta doctrina de la segunda venida en Cristo. Cristo viene la primera vez como el bebé en Belén. En humildad, en servicio. Él venga otra vez en gloria y juicio. Cuando el tiempo está listo. Cuando esta es la hora. Pero hay algunos errores sobre esto. Algunas personas piensan contra que dice la Biblia. Nadie sabe la fecha y la hora cuando el Señor venga. Pero algunas personas dicen, esta es la fecha. Esta es la indicación que el Señor viene pronto. Pero no.
Nadie sabe la hora y la fecha. Y otro error es para decir. El Señor no venga. Mire, dos mil años y donde está Jesús entonces. Pero este es el error también. Ya el Señor venga. Pero nosotros no sabemos cuándo. Qué significa esta idea para nosotros.
La segunda venida de Cristo. O un día viene. Viene Jesucristo. La verdad es que aplica en este momento. No sabemos dónde viene el Señor. Pero podemos vivir en esta esperanza. En la anticipación. En preparación para que el Señor venga en cualquier momento.
Nadie sabe. Pero la Biblia dice. Hay señales que serán terremotos, guerras. Todas las cosas que la gente piensa es el fin del mundo. Pero no es el fin del mundo, son los señales que el Señor venga. Tenemos esta profecía. La palabra de Dios nos dice que el Señor venga. Esta es la única profecía. No cumplida en la Biblia. Todos los otros.
Hasta cuando el Señor profetizó. La destrucción del templo. Jerusalén y el templo. Con esto comienza esta época de. Entre su ascensión y la segunda venida. En Cristo. Entonces ya sabemos. Como Pablo dice en la epístola. Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones.
Mientras la gente diga: “Paz y seguridad”, la destrucción vendrá sobre ellos de repente, como los dolores de parto a la mujer encinta, y no escaparán. Toda mujer embarazada sabe que el primer dolor llegará con el tiempo, pero se sorprende de que sea repentino. La cláusula final de este versículo son las últimas cuatro palabras. “No escaparán”.
“Todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas”. 1 Tesalonicenses 5:5. De nuevo, una explicación. Esta frase explica por qué los creyentes no serán atrapados como por un ladrón. Los cristianos, en la medida en que todavía son pecadores, a menudo se preocupan por lo que les sucederá en el último día. Pero Pablo, por inspiración del Espíritu Santo, asegura a todos los cristianos que no serán sorprendidos, aunque no sepan el tiempo de la Parusía. “Todos ustedes”, sin excepción, tanto creyentes débiles como fuertes.
Pablo dice: “Estemos alerta y seamos sobrios”. El creyente presta atención a las señales de los tiempos como huracanes, terremotos, tornados, hambrunas, inundaciones, muertes individuales. Incluso el rayo es una señal para él. Así de inesperadamente será el fin del mundo. El cristiano es una persona sobria. No se deja dominar por sus apetitos. Es sobrio en su visión de lo que Dios le dice. Es sobrio en su vida. El predicador debe recordar estas cosas incluso al oyente más piadoso, porque nadie es inmune al libertinaje y a la vida intemperante. Cfr. 1 Pedro 5:8.
“Para los que duermen, que duerman de noche, y los que se emborrachan, que se emborrachen de noche”. 1 Tesalonicenses 5:7. El lenguaje aquí no es figurativo sino fáctico; La noche es el momento en que la gente se emborracha y, por tanto, se vuelve imprudente.
La ira de Dios descansa sobre el incrédulo. Por cierto, si este versículo (9) habla de elección (y creemos que así es), entonces Pablo está negando que exista algo llamado predestinación a la condenación. “Recibir” significa “adquirir”. Pero aquí seguramente no es sinérgico porque Pablo agrega “por nuestro Señor”. La fe, la esperanza y el amor son dones de Dios adquiridos para nosotros por Jesucristo y ahora disponibles a través de los medios de la gracia. El Evangelio es el poder mismo de Dios para todo aquel que cree. Romanos 1:16.
Viviremos en estrecha comunión con Él para siempre. Nadie está más cerca del creyente que Jesús. El estímulo y la edificación deben ser uno a uno. Esta es la manera que debemos vivir todo el año. Todo el año. No solo en la Navidad. O en la Semana Santa. No solo en la iglesia. En el templo. Podemos tener devocionales en la casa. Alrededor de la mesa.
Para recordar. que Cristo venga. Este es el propósito de nuestra vida. Que vivamos para dar testimonio. Que Cristo venga en gloria. Y tenemos. La promesa de la vida eterna. Y por eso tenemoa la paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén.