Paz sea a esta casa
Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Hoy celebramos el día de San Lucas apóstol y evangelista. Honramos los que son ejemplos para nosotros que nos damos el mensaje de nuestro Señor Jesucristo. Cuatro evangelios son, cuatro, Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Hay un debate cuál fue escrito primero, Mateo o Marcos. Hay varios hereditos que dicen, ah, pero el primero fue Mateo, el otro dice Marcos, el último fue Juan. Juan, el evangelio según San Juan fue escrito muchos años después. Entonces Lucas es el tercer. Hay diferencias entre los cuatro evangelios. El mismo mensaje, pero diferencias en énfasis, en detalles, porque Mateo, por ejemplo, con énfasis en las profecías del Antiguo Testamento como Jesús cumplió todos los promesas a Abraham, a Moisés, a David, pero Lucas no fue un judío. Encontré Pablo en sus viajes misioneros. Escuchamos este en nuestra actividad sobre los viajes misioneros de Pablo.
Pablo llamó Lucas su médico amado porque Pablo sufrió una enfermedad. No estamos seguros qué fue la enfermedad. Pablo habla de un agajón del satanás en su cuerpo. Pero Lucas viajó con Pablo como su médico para ayudar a Pablo en sus viajes. Y fue con Pablo durante muchos de sus viajes. Y en 2 Timoteo, en nuestra epístola, sabemos que esta fue la última carta de Pablo porque está hablando de su muerte cercana. Él fue en la cárcel y él fue ejecutado por los romanos. Él dice, es un despedida de Pablo. “Yo he peleado la buena batalla. Estoy derramado por un ofrenda para Dios.” Él anticipa su muerte. ¿Y quién fue con Pablo en aquel momento? Lucas.
Lucas fue con Pablo. Mateo y Lucas ambos hablan de la infancia de Jesús. Pero en Lucas encontramos este pasaje. José y María. José viajó con María embarazada a Belén porque cuando el emperador de Roma fue César Augusto y Cariño fue gobernador de Siria. César Augusto mandó un censo de todo su imperio. Entonces cada persona tiene que ir a su pueblo natal para ser empadronado. Y sabemos de otras fuentes históricas. Es verdad César Augusto fue muy preocupado con censos. Tomó un censo cada 14 años porque él quiere saber cuánto hombres tiene por sus ejércitos, cuántos tributos debe ser rendido a Roma. Y en otra parte del Evangelio de San Lucas hay detalles. Es escrita en la manera de un hombre educado. Tiene detalles de los daños al cuerpo humano como un médico de aquel tiempo puede saber. Él explica los costumbres de los judíos. Claramente para los que no judíos que no entienden qué es esto. Entonces tenemos él fue escrito para los personas afuera del pueblo judío. No enfatiza las promesas del Mesías, las promesas de Abraham. Enfatiza, no enfatiza el linaje de David, etc, etc. Enfatiza la promesa del Señor para Salvador de todo el mundo, por todas las naciones. Habla sobre, claro los otros evangelistas hablan sobre esto también, pero en Lucas es muy claro, es muy destacado. Jesús es Salvador del mundo.
Entonces en nuestro Evangelio para hoy, en nuestra lectura para hoy, tenemos esta tarea del Señor para no sólo por sus doce, los doce, luego se llaman apóstoles, pero busca setenta otros para enviar en frente de él. Él fue viajando acerca del campo y cuando él quiere enviar a esta setenta en frente a los que los pueblos que no, Jesús no han visitado para preparar el camino para él. Y setenta más, que mucho más, porque que dice el Señor en nuestra lectura.
“La mies a la verdad es mucho más los obreros pocos. Por tanto rogaba el Señor de la mies que envíe obreros a su mies.” Este pasaje es muy misionero. Este es para enviar a los partes que donde la gente no han oído del Evangelio del Señor, de las buenas noticias, que hay vida eterna en Jesús, hay perdón de los pecados, la promesa de la nueva vida. Todavía esta gente todavía fue judíos, no ha oído de Jesús todavía, pero son judíos. ¿Por qué esto? Porque los setenta hacen milagros.
¿Sanó la gente? ¿Qué significa esto para ellos? ¿Qué dice nuestra lectura del Antiguo Testamento? Esto en Isaías, leemos una profecía mesiánica. ¿Qué fue la profecía mesiánica? Los ciegos pueden ver, los suerdos pueden oír, los coos pueden soltar. Estos son los señales que esta palabra es segura. Esta es la palabra de Dios. Y los setenta no buscan señales, la gente no busca señales, pero el Señor en la proclamación de la palabra del Señor, ellos encontraron muchos milagros, muchas cosas. Luego dice, cuando ellos regresaron, Jesús, ellos dijeron a Jesús, mira Señor, sanamos los enfermos, echamos los demonios en tu nombre.
Entonces, los señales no es para los que rechazan la palabra de Dios, es para los que confían en Dios y Dios. Y el Señor dijo a estos setenta, no lleves bolsa, ni alforja, ni calzado. No tenga muchas cosas contigo. Viaja con mi promesa, voy a ayudarte, voy a soportarte, solo confía en mí. Ese es un patrón para nuestras misiones. Nadie salude por el camino, que significante.
En aquella cultura, para saludar, una persona en el camino no es Dios. Necesita hablar, hablar, hablar en el camino y no es vale de pena para tardar el tiempo. Busca a la gente en sus casas, hablan sobre ella con su familia. Hoy en día, muchas veces vemos gente gritando a la gente en la calle cuando la gente tiene negocio necesito ir. Es esta manera de predicar la palabra de Dios para gritar en la calle. No es para encontrar a la gente en familia en la casa y decir, pase a esta casa, pase a esta casa.
Tenemos un rito para bendecir una casa. Formalmente podemos bendecir una casa en el nombre del Señor, pero esto significa mucho más cuando entramos en la casa con la palabra del Señor, traemos la paz del Señor, el Evangelio del Señor y predicamos la palabra de Dios. Y si alguien escuchan y no, por lo menos no rechazan la palabra de Dios, no le preocupamos a nosotros si ellos creen o no creen. Porque quien es el Señor de la mies? Quien es el Señor de la cosecha? Nosotros, las personas acercaron a Jesús por nosotros, no por Jesús en la palabra de Dios. Jesús está hablando en la palabra de Dios y siempre toca un corazón. No podemos juzgar si nadie rechaza. Compartimos la paz en Cristo con los otros y el predicador llamado por Cristo por la iglesia no debe ir aquí, aquí, aquí, aquí buscando el mejor puesto. No es la manera. Debe quedar en un sitio, en una comunidad, trabajando con la gente.
Hasta el Señor dice que es el tiempo para otra, reemplazarla y buscar otro campo, pero la iglesia debe ser fijada, debe ser un sitio para congregar, debe ser una casa, una casa del Señor donde es el centro de la predicación, del trabajo con la gente en un sitio y cuando creciera la iglesia en aquel lugar puede sembrar otra en otro lugar y otro lugar. Siempre predicando la palabra de Dios, la palabra de la paz. No todos son llamados a dejar su negocio y predicar la palabra de Dios, pero ellos deben contestar el llamado, confiar en Dios, confiar en el apoyo de la iglesia para hacer el trabajo de la iglesia y Dios va a dar todo lo que necesita.
No buscan por su propia ventaja, no buscan por una gran casa, no buscan por riquezas o honor, pero solo para cumplir la misión de Dios, la misión de la iglesia. Y siempre hay muchas almas para la cosecha y siempre hay una demanda para más obreros, para más pastores, entonces oramos, siempre oramos por el Señor al levantar pastores, fieles para predicar la palabra de Dios en todo el mundo. Pero tenemos la promesa del Señor que Él es el Señor, Él es en control y Él por su palabra podemos ver el fruto del Espíritu Santo y en esto sigamos adelante en la misión con la esperanza y la paz que sobrepasa todo entendimiento.
Amén.