7 marzo, 2026
17 agosto, 2025

El propósito de la vida

Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

En nuestro epístola para hoy (Romanos 10:1-10), claramente, San Pablo hizo una comparación entre el pueblo de Israel y la iglesia, hoy en día, porque comenzó a decir, porque no quiero, hermanos, que lloréis, que nuestros padres todos estuvieran bajo la nube y todos pasaran en el mar. Es decir, el pueblo de Dios, en el Antiguo Testamento, fue el pueblo Israel, los descendientes de Abraham, según el Antiguo Pacto, y todos ellos fueron librados de esclavitud en Egipto por el cruzado del Mar Rojo, guiados por una columna de nube por día y una columna de fuego por la noche.

Entonces, en Moisés, fueron bautizados en la nube, en el mar. Bautizar en griego significa para lavar, para limpiar, pero Pablo tiene otro significado en su mente cuando dice, cuando los israelitas cruzaron el Mar Rojo, que es el paralelo para nosotros, cada uno de nosotros.

¿Por qué somos el pueblo de Dios ahora por el Nuevo Pacto? Que es la entrada de la libertad espiritual para nosotros. El sacramento del Santo Bautismo. Cruzamos de la esclavitud del pecado a la libertad espiritual por la agua del bautismo. Dios nos da la nueva vida en el bautismo como Dios dio a los israelitas su nueva vida por cruzar el Mar Rojo. Y más, todos vivieron la misma vida espiritual porque vivían de la roca espiritual que los seguía y la roca era Cristo. Otra, es otro paralelo, ¿verdad? Porque el pueblo Israel entonces cruzaron de la esclavitud a la libertad.

Ellos de este lado fueron esclavos, de este lado fueron libres. Pero todavía tienen un desafío porque ellos no estaban en la Tierra Prometida. Dios les prometió el regreso de la tierra de su padre Abraham, la Tierra Prometida.

Pero al otro lado del Mar Rojo no todavía fue en la Tierra Prometida. Ellos necesitaban ir a un viaje, cruzar el desierto hasta la Tierra Prometida. Fue otro desafío, está bien, pero su preocupación entonces siempre fue ¿Dónde está el agua? ¿Dónde está la comida en este desierto? Y Pablo dice, Dios proveyó pan y bebida espiritual, alimento espiritual en la forma de maná y culornices y roca, agua de una roca y Pablo dice esta roca era Cristo.

¿Qué comparación hizo Pablo en estos versículos? ¿Qué es maná y agua de la roca que era Cristo? Esta es la Santa Cena, esta alimentación de nuestra fe Pero, ¿por qué entonces Pablo habla de alimento espiritual y bebida espiritual? Cuando claramente Dios proveyó a los israelitas comida y bebida en el desierto. Ellos fueron para su cuerpo, fueron pan material para sostener sus vidas en el desierto. Entonces, ¿en qué manera fue espiritual? Bueno, en la primera vez procedió de Dios, milagrosamente de Dios, pero el propósito para cuidar a ellos, sus cuerpos, fue para sostener sus almas, para sus almas, enfoque en, la mente es para regresar a la Tierra Prometida. Entonces, para nosotros, este es el paralelo de Pablo, nosotros en este mundo somos peregrinos, cruzamos de la esclavitud del pecado por el bautismo, pero todavía tenemos que vivir una vida en este mundo, hasta pasamos a nuestra Tierra Prometida que es la vida eterna con Cristo y en este desierto, este mundo Dios nos sostiene en este mundo, podemos confiar en Dios por nuestras necesidades materiales y nuestras necesidades espirituales también y las necesidades espirituales son más importantes, por supuesto necesitamos pan de cada día, pero necesitamos también la alimentación de nuestra fe.

¿Qué es nuestra canción de agradecimiento por la comida? Gracias damos Señor por el pan, gracias damos Señor por el pan, por el pan material, cada mente cada cual, y también por el pan espiritual, es decir nuestro propósito es para viajar en este mundo, confiamos en Dios por todos, pero no olvidamos que es nuestra meta para alcanzar la vida eterna, para vivir por cuanto tiempo Dios nos da en este mundo, pero finalmente para permanecer en la fe hasta la vida eterna. ¿Qué fue el problema con los israelitas? Pablo dice, pero los demás de ellos no se agradó a Dios, por lo cual quedaron postrados en el desierto. Esta es una referencia que muchas veces los israelitas que cruzaron el Mar Rojo murieron en el desierto, en estos versículos hay algunos ejemplos del Antiguo Testamento, pero qué pasó con ellos, con los que adoraron el becerro de oro, los que murmuraban contra Moisés y murieron de serpientes.

¿Dónde está su enfoque? Su enfoque es que es inmediamente delante de ellos. ¿Dónde está nuestra comida? ¿Dónde está nuestra agua? ¿Dónde vamos a buscar otra parte? ¿Dónde está? ¿Por qué Dios nos ha dado? ¿Por qué tenemos esta maná? ¿No queremos algo más? Entonces algunos de ellos buscan a otros dioses, adoraron a otros dioses y finalmente, según el Antiguo Testamento, sólo dos de la generación que cruzaron el Mar Rojo, sólo Josué y Caleb pasaron a la Tierra Prometida. Los que pasaron a la Tierra Prometida del pueblo de Israel no fue la nueva generación. Otra generación que nacieron en el desierto pasaron a la Tierra Prometida. Pero mira, Pablo dice, miren todos los que cruzaron, todos cruzaron el Mar Rojo, todos reciben el maná, la agua de la roca, pero muy poco del pueblo de Israel. Pero finalmente lograron la Tierra Prometida por su falta de fe, pero falta de enfoque, ellos olvidaron su propósito, su meta es para viajar a la Tierra Prometida.

Entonces nosotros también en nuestro Evangelio para hoy tenemos esta parábola de un mayordomo deshonesto, parece que engañó a su amo, porque los cuentos no son balanceados, pero para evitar su castigo se fue a los deudores y dice, este es su cuenta, este es su deuda, cuenta menos. El punto es, que es el punto de esta parábola, este mayordomo por su propio interés, por su egoísmo, muestra misericordia con los otros, hizo favores por los otros, por su propio interés, no por ellos, pero por sí mismo. Pero el punto es, si por este motivo el mayordomo muestra misericordia a otros, que más motivo que tenemos nosotros para mostrar misericordia a nuestros prójimos, porque nuestro amo Dios no ha mostrado misericordia, perdona todos nuestros pecados en Cristo, entonces nosotros debemos mostrar misericordia a otros, no por egoísmo, no por nuestro propio interés, pero para reflejar la misericordia de Dios.

Dios nos ha mostrado misericordia, vamos a mostrar misericordia a otros, y que más motivo que tenemos nosotros para ser éstos los hijos de este mundo. Este mayordomo fue pensado en el futuro, ¿qué futuro pensaba? Si pierdo este trabajo, ¿qué puedo hacer? No puedo cavar, no quiero mendigar, ah, busco un plan para aplacar mi amo, entonces él hizo esto, pero que más nosotros tiene un motivo. Nuestro propósito es más, tenemos una visión más grande, nuestro futuro es la vida eterna con Dios, entonces nuestro pensamiento debe ser enfocado en cómo podemos mostrar el amor de Dios que Dios nos ha mostrado a otros, que podemos usar nuestros bienes para el bienestar de otros, por amor de Dios, no por amor de nosotros, no por ganar la admiración de las multitudes, pero por amor en nuestro corazón que Dios, la fe que Dios nos ha colocado en nuestro corazón.

Podemos hacer esto, por eso la diferencia entre nosotros y los hijos de este mundo es nuestro enfoque es en la vida eterna, pero esto tiene un impacto en este mundo, porque confiamos en Dios por todos, por nuestras necesidades materiales y nuestras necesidades espirituales. Este es el modelo que encontramos en el Padre nuestro, Señor, danos hoy nuestro pan de cada día y no dejas caer en tentación, mas líbranos del mal, ten cuidado de nosotros, Señor, en todos los aspectos, porque por nosotros las necesidades materiales y las necesidades espirituales no son distintas cosas, porque el ser humano es un cuerpo y alma, Dios nos cuida en cuerpo y alma, también nosotros cuidamos unos a otros en cuerpo y alma, cuidamos por las necesidades de nuestros hermanos en este mundo, también por las necesidades espirituales, para compartir el Evangelio con otros, por otros pueden también recibir las buenas noticias de Jesucristo, porque en la parábola Jesús dijo, el majordomo muestra misericordiosa a los deodores, por ellos van a recibir en sus casas, su plan es para si pierde su trabajo, ellos van a recibir en sus casas por agradecimiento, pero nosotros mucho mas, que queremos, no queremos otros hacer algo por nosotros en este mundo, pero queremos que cuando vamos a la vida eterna, vamos a encontrar los otros, nuestros prójimos, nuestra familia, todos alrededor de nosotros en la vida eterna con Cristo.

Queremos compartir este Evangelio con otros, para cuando salimos de este mundo, encontramos otra vez todos nuestros seres queridos, nuestros amigos, nuestra familia, todos en el reino de Dios, este es nuestro deseo, nuestro motivo para ayudar a otros, para cuidar a otros, cuidamos por los cuerpos de otros porque cuidamos por los almas de otros, nuestro propósito no es para vivir solo por el momento, pero para enfocar en el futuro con Cristo para siempre, porque tenemos esta promesa, Cristo ha dado todo para nosotros en la cruz, entonces nosotros quiero compartir esta noticia con otros, para ellos compartir con nosotros en la vida eterna.

Entonces compartimos con otros de los bienes materiales para ayudar a todos a vivir en Cristo en este mundo y para la eternidad, para siempre, este es nuestro propósito, tenemos esta meta siempre en nuestras mentes, por motivo de amor, de amor de Dios, Dios nos ha mostrado el amor, entonces tenemos la compasión a otros que Dios ha tenido para nosotros, porque dentro de nosotros tenemos esta conciencia de Dios, porque como dice en nuestra lectura del Antiguo Testamento, con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro, es decir Dios tiene misericordia con el misericordioso, y en el Salmo 51, porque no quieres sacrificio que lo daría, no quieres o lo costo, los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado, al corazón contrito y besado no despreciarás tú a Dios, es decir por supuesto Dios en el Antiguo Testamento mando los sacrificios, pero dice en este Salmo, Dios no quiere solo los hechos exteriores, es importante para nosotros mostrar nuestra fe por hechos exteriores en nuestra vida, en la adoración para asistir los domingos, el culto para alabar y adorar a Dios, pero no solo por una forma del exterior, pero para que Dios quiera más es un corazón quebrantado, arrepentido, que conoce el amor de Dios, y hizo todo esto por amor de Dios, no por ignorancia, no por egoísmo, pero por el espíritu de Dios, por la esperanza que está en nosotros, y en esto tenemos paz, que su reposo y todo entendimiento. Amén.

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