7 marzo, 2026
20 julio, 2025

La locura de la predicación

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Passage: 1 Reyes 19:11-21, Salmo 16, 1 Corintios 1:18-25, Lucas 5:1-11
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Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En nuestras lecturas para hoy tenemos ejemplos del llamado divino cuando Dios llamó un profeta y los apóstoles, un profeta del Antiguo Testamento y los apóstoles del Antiguo Testamento. Este es el llamado divino de Dios.

Dios llamó a los que prediquen la palabra de Dios, que proclaman a todo el mundo las buenas noticias de Jesucristo en cualquier parte. Ahora no todos son llamados a dejar nuestras familias, nuestras redes, nuestros negocios para ir a otro lado del mundo para proclamar la palabra de Dios. Pero en estas historias, en estas cuentas también podemos aprender algo de dónde es nuestra confianza, dónde es nuestro propósito por Dios, qué significado Dios tiene por nuestra vida.

Si Dios no ha llamado a nosotros a viajar al fines de la tierra, pero para testificar a nuestros vecinos, a nuestra familia, toda esta cosa, pero también hay momentos de duda en dónde está, en qué tenemos que confiar. Entonces, por qué, vamos a comenzar con la epístola y pensamos en por qué dice San Pablo que el mensaje de la cruz es locura. O locura o algo la gente no quiere oír.

Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden, pero a los que salvan, esto es a nosotros, es poder de Dios. Y dice algo como la sabiduría de Dios es más de la sabiduría de los humanos. Es decir, nuestra tentación es para confiar en nuestras propias fuerzas, nuestra propia experiencia, nuestro propio conocimiento, no en la palabra de Dios.

Y Pablo habla en esto sobre la manera en que la gente no le gusta la palabra de Cristo crucificado. Dice los judíos, tomo los judíos y los griegos como tipos, como ejemplos. Los judíos son los que buscan señales y maravillas grandes.

Cosas para la evidencia de la palabra de Dios. Y confían en las maravillas, no en la verdad de la palabra de Dios. No confían en la palabra de Cristo porque, Cristo murió en la cruz.

Cristo fue vencido por ese, por el mundo. Entonces ellos no dicen, este no es un mensaje de victoria, no es un mensaje de éxito. No es un mensaje de grandes maravillas.

No queremos creer, pero los griegos buscan para entendimiento, buscan la verdad que ellos pueden entender en sus propias mentes, por sus propios conocimientos, ellos también por ellos. La cruz de Cristo es locura también porque, quien va a seguir un Dios que murió en la cruz. Entonces, Pablo dice, pero no tenemos más que, no tenemos más que predicar que Cristo crucificado, Cristo en la cruz.

Cristo ganó la victoria en la cruz, es la inversión de que el mundo piensa. Entonces esta es, la palabra de Dios es locura a los que no creen, pero es poderoso para los que creen. Si no hay, si no hay grandes maravillas o señales o nada, o parece que no tiene sentido, pero si confiamos, es poder de Dios para nosotros.

Entonces, en el Antiguo Testamento tenemos, el punto de este es la llamada de Eliseo para reemplazar a Elías como la profeta de Dios. Este es, después de la gran victoria en la carrera de Elías, el capítulo 18 habla de la confrontación de Elías con entre él y los profetas de Baal, el Dios falso de los cananitas. Y en el monte Carmel, Elías desafió a los profetas de Baal para hacer sacrificios a sus dioses.

Y ambos hicieron altares y por supuesto los profetas de Baal suplicó a su Dios y hizo cosas, cortar sus cuerpos y arrodillaron delante de Baal. Pero no viene el fuego del cielo para consumir el sacrificio, pero para Elías si Dios respondió a Elías, entonces Elías mostró el poder de Dios sobre los profetas de Baal y además Elías ora por la lluvia porque el país fue en un tiempo de sequía y Dios envió la lluvia. Pero entonces Elías ganó la victoria.

Pero qué pasó entonces? Todavía el rey Acab y su reina Jezebel busca para matar a Elías y Elías tiene que huyó al rey. Y finalmente él dijo, él fue en una cueva esperando para morir porque él pensaba que después de esta gran victoria, la gran victoria no queda para siempre. Él fue todavía perseguido por los reyes malos.

Entonces en una cueva dice, Dios permíteme a morir. Pero Dios dice sal afuera y pone en el monte delante de Jehová y vio gran manifestación de poderes de la naturaleza, de un gran viento, un terremoto, un fuego, un tormento. Pero dice Dios no está en esta, la voz de Dios no está en estas cosas.

Por supuesto los fuerzas de la naturaleza es bajo el control de Dios. Pero Dios no muestra su poder, su sabiduría en estas cosas. Pero en una silba muy apacible y dice como un súsura, Elías por qué estás aquí? Elías dice, mira la gente dejaron de su pacto con otros dioses, solo yo.

Yo dedico mi vida a predicar la palabra de Dios, pero solo yo. Y nada, no hay otra, sigue el Dios de Israel. Pero Dios dice mira, no depende a ti Elías, yo tengo el poder.

Y voy a levantar a Israel por rey de Siria y rey de Israel para tomar la venganza contra los malhechores. Y Eliseo, hijo de Zafat, para ser profeta en su lugar. Y además que queda en Israel siete mil cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron.

Entonces Dios sabe mucho más que Elías. Elías dice, donde vienen los que continúan la palabra de Dios, la adoración de Dios. Pero Dios dice, mira hay siete mil y aquí están los que van a tomar venganza contra los reyes Jacob y Jezebel.

Y entonces tenemos después el hermano de Eliseo. Eliseo fue trabajando en el campo, pero mató sus bueyes y dio al pueblo la carne. Y después de despedir a sus padres, siguió a Elías.

Es decir, la idea es cuando Dios llamó a alguien a su ministerio deben dedicar toda su vida a la palabra de Dios. También encontramos en nuestro evangelio para hoy el llamado de los primeros apóstoles. Cuando leemos los varios evangelios, Mateo, Marcos, San Lucas y Juan, es evidente hay varios encuentros entre Jesús y los primeros apóstoles, los seis nombrados en esta temporada.

Este es en la cronología, este es después. Jesús fue bautizado por Juan el Bautista, fue tentado en el desierto. Regresó a Galilea y comenzó a predicar la palabra de Dios y sanar a la gente y hacer muchas cosas.

Y encontró varias veces a estos hombres, Pedro, Andrés, Juan y Jacobo y otros. Y el fin de cada cuenta es, ellos fueron pescadores en el mar de Galilea, pero dejaron sus marcos, dejaron sus redes para seguir a Jesucristo. Pero Jesucristo encontró varias veces, dice en el capítulo antes, capítulo 4, mencionó la primera vez a don Pedro.

Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía gran fiebre y le regaron por ella. Inclandándose hacia ella, reprendió la fiebre y la fiebre la dejó.

Es decir, esta es la primera encuentra con Simón Pedro. Sanó su suegra de la fiebre. Entonces, antes de nuestra historia para hoy, Simón sabía que fue Jesús puede hacer.

Pero cuando Jesús necesitó una barca, porque hay una gran multitud de gente que quiere oír la palabra de Dios, que Jesús fue predicando. Jesús tiene la idea para alejar de la orilla al mar de Galilea y de la barca predicó y más personas pudieron oír porque la gente no fue alrededor de Jesús pero él fue lejos en el mar de Galilea. Entonces predicó de la barca de Simón y dijo a Simón cuando terminó de hablar, dijo a Simón, venga al mar adentro y echad vuestras redes para pescar.

Y Simón Pedro sabe como pescador que esta es locura, el pescado no es tan cerca de la orilla y ellos han trabajado toda la noche y esto es contra el entendimiento de Simón Pedro, contra su experiencia. Pero él dice, ok maestro, para ti voy a hacer esto y voy en gran cosecha de pescado. Entonces Pedro y los otros también fueron asustados y Pedro dice, aparte de mi señor porque yo no soy digno de estar en tu presencia pero Jesús dice, no temas porque tú te has elegido para ser mi apóstol y finalmente ellos dejaron sus barcas para seguir a Cristo Jesús.

Ok, entonces para nosotros en momentos de duda entonces, donde buscamos a confiar, en la palabra de Dios, no en nuestra tentación para cada uno de nosotros también. A veces es buscar alrededor, si seguimos la palabra de Dios, habla con otros sobre las buenas noticias de Jesucristo y mostrar el amor de Dios a nuestros vecinos, nuestros prójimos y qué recompensa recibamos, casi nada. No hay evidencia de nadie escucha la palabra de Dios.

Donde vienen los seguidores de Jesucristo porque nadie, todos tienen su propia dioses. Pero debemos confiar en la palabra de Dios porque la palabra de Dios no está en nosotros, la fuerza no está en nosotros pero está en Dios y Dios siempre tiene control sobre todas las cosas y no importa si parece que la obra del Evangelio es locura, tenemos la promesa de Dios, tenemos esta promesa que el poder de Dios, el Espíritu de Dios está activa en la predicación de la palabra, está activa en nuestro testimonio a otros para hablar con otros sobre la palabra de Dios, de las buenas noticias de Dios que Cristo ganó por nosotros en la cruz, la vida eterna y la salvación. A veces parece que nadie escucha, nadie quiere oír.

Quiero oír un Evangelio de prosperidad que si tú haces suficiente por Dios, Dios va a bendecirte y recibes muchas cosas buenas y no quiero oír que del camino del sufrimiento de soportar la persecución y la maldición de otros pero ese es el camino de la vida eterna, ese es el camino de Dios. Entonces tenemos esta promesa en momentos de duda, no confiamos en nuestro propio conocimiento o en grandes maravillas, donde está una visión, un sueño, un milagro pero tenemos la palabra de Dios que actúa muy suave y muy pacíficamente para cambiar nuestras vidas y las vidas de otros y continuamos en la palabra de Dios hasta el fin. El que permanece hasta el fin recibe entonces su galardón, su recompensa y confiamos en Dios porque Dios nos ha revelado sí mismo a nosotros y tenemos su promesa, tenemos la promesa en el bautismo.

Dios nos llamó en el bautismo por la iglesia y permanecemos en este camino y tenemos esperanza y paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén.

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