7 marzo, 2026


San Lucas el Evangelista

Como las aguas del Mar Rojo, las aguas del ríó Jordán dividieron para permitir a los israelitas a pasar en la Tierra Prometida (Josué 3:13-17). En esta manera, Dios dio un señal que Josué fue autorizado por Dios para continuar la obra de Moisés, para dirigir a los israelitas a la Tierra Prometida. También, nuestro Señor comenzó su ministerio terrenal en el río Jordán (Mateo 3:13-17). Dios mostró su presencia en el bautismo de Jesús. Con la voz de Dios Padre habló del cielo y dice Este es mi amado hijo, tengo complacencia de él. Y el Espíritu Santo descendió sobre Jesús, el Hijo de Dios, en la forma de una paloma. Este pasaje es uno de los pasajes más claros de la doctrina de la Santa Trinidad.