Dios instituyó y bendijo el matrimonio antes de la caída de Adan y Eva (Génesis 1:28; 2:21-25). También, Jesús bendijo el matrimonio por su presencia en las bodas de Caná. Estos son los propósitos del matrimonio, el compañerismo de los hombres y mujeres, la procreación, y para evitar la tentación a la inmoralidad.
