Cuaresma es una temporada de para reflexionar en nuestra mortalidad, en nuestros pecados y arrepentirnos a Dios. Y un costumbre que hemos recibido desde la antigüedad de la Iglesia es este Miércoles de Ceniza, cuando comenzamos la estación de Cuaresma con un servicio de confesión y absolución corporativa. Como dice el Señor en la lectura del Antiguo Testamento (Joel 2:12-19): “Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia.”
