7 marzo, 2026


San Lucas el Evangelista

Nuestro Señor cumplió toda la ley de Moisés, tanto moral como ceremonial. Fue puesto bajo la ley (Gálatas 3:23-29) por manos de José y María, quienes lo circuncidaron y le dieron nombre ocho días después de su nacimiento (Lucas 2:21). Hoy en día, los bebés son llamados por su nombre y recibidos en la familia del Señor por la voluntad de Dios y de sus padres terrenales. En esta bendición, el pastor repite el nombre de Dios tres veces, como lo hacían los sacerdotes del Antiguo Testamento al bendecir al pueblo (Números 6:22-27).