Que cada uno sea hallado fiel
Gracias y paz de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Ayer recordé el decimoséptimo aniversario de mi ordenación como pastor en la Iglesia Luterana de Venezuela, junto con nuestro actual Pastor Presidente Eduardo Flores y otra Sergio Maita. Es apropiado nuestras lecturas para hoy porque el Señor está hablando sobre el ministerio, que es el ministerio y que es necesario para ser un pastor de su Iglesia.
En nuestro Evangelio para hoy encontramos algo de Juan al Bautista. Algunos de ustedes preguntan recordar nuestra actividad en la tarde sobre Juan al Bautista. ¿Quién es Juan al Bautista? Primo de Jesús, profeta y más. Juan identificó sí mismo como la profecía de Isaías. Vos que claman el desierto, preparad el camino del Señor. Este fue el funcionamiento de Juan al Bautista para llamar a la gente al arrepentimiento, para recibir su Salvador. Él fue el último de los profetas del Antiguo Testamento. Él también fue el cumplimiento de la profecía de Malaquías en el último capítulo de Malaquías cuando dice, yo envié a Elías delante de mi prometido. Es decir, antes del Mesías viene otra vez un profeta como Elías, el más grande de los profetas después de Moisés.
Y este es el último profeta antes de Cristo viene la primera vez. Todos los otros profetas del Antiguo Testamento profetizaron lo que ellos no vieron. No vieron el nacimiento de Jesús, no vieron por sí mismo el Salvador. Pero Juan tiene esta misma carga y Juan vio. Y que dice en el Evangelio según San Juan cuando Jesús viene al río Jordán para ser bautizado por Juan el Bautista. Aquí está el hombre, aquí está el Cordero de Dios.
Entonces porque ahora Juan está en la cárcel y tiene dos discípulos también. La mayoría, Juan envió la mayoría de sus discípulos a Jesús. Pero todavía fue dos. Entonces porque si Juan dice, este es el Cordero de Dios, entonces porque él dice envió a estos discípulos a Jesús para preguntarle. ¿Tú eres el prometido o debemos esperar a otro? Esto es para ellos, no por él. ¿Por qué? Porque luego Jesús dice.¿Qué saliste del desierto para vivir? ¿Una caña sacudida por el viento? Es decir, Juan fue firme en su fe. Juan fue fiel. Juan fue fijado en la verdad. Eso implica él. Él reconoció a Jesús como el Mesías y envió los últimos dos discípulos a Jesús.
Jesús les dijo en Mateo 11. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y los pobres es anunciado el Evangelio. ¿Qué significa esto? En sí mismo nada, porque los señales no significan nada en sí mismo, pero éstos son cumplimiento de la palabra de Dios, de las profecías de Isaías y otros profetas. Cuando el Mesías viene, los ciegos vienen, los cojos andan, los leprosos son limpiados, etc., etc., y ellos pueden ver por sí mismos los profetas o los otros en el Antiguo Testamento. Creen, sí. No vean el cumplimiento, pero ellos ven, vieron el cumplimiento de todas sus profecías de la Palabra de Dios.
El Antiguo Testamento es la Palabra de Dios. Entonces, Jesús no dirige estos dos discípulos de Juan solo a los señales, solo a los milagros, pero a la Palabra de Dios. Entonces, Juan no es un caña sacudida por el viento o que saliste a ver a un hombre cubierto de vestiduras delicadas y aquí los que llevan vestiduras delicadas en los casas de los reyes están.
¿Qué es la referencia? ¿Por qué Juan fue en la cárcel? Juan en este momento no fue bautizando en la Jordán. Él fue en la cárcel, ¿por qué? Porque él aplica la palabra de Dios igualmente a todos el pueblo, los pobres y también los ricos y los poderosos, aún el rey Herodes. Él predicó contra la inmoralidad sexual del rey Herodes porque Herodes tomó la mujer de su hermano y robó la mujer de su hermano y tiene la mujer de su hermano en su casa y, por supuesto, la mayoría de la gente no tiene el coraje para decir nada sobre esto, pero Juan, el bautista, sí y pagó el precio.
Este Juan, muy pronto después murió, fue ejecutado por Herodes por impulso de la mujer. Pero Juan fue en la cárcel, entonces él no fue un caño sacudido por el viento. Su cargo fue para predicar la palabra de Dios, no importa las consecuencias por sí mismo, para ser fiel a Dios. Entonces, por esto el Señor dice que Juan es el mayor de los profetas del Antiguo Testamento. Ninguno de los otros profetas es mayor que Juan porque él vio el cumplimiento de las profecías del Señor, vio a Jesucristo y él fue fiel hasta el fin a la palabra de Dios. No busca mantener a sus propios discípulos, envía a ellos a Jesús para la salvación.
También en nuestra epístola para hoy, en 1 Corintios 4, San Pablo habla de hombres conservadores de Jesucristo, administradores de los misterios de Dios. Está hablando entonces de los hombres que el Señor llamó para continuar la obra de los apóstoles. ¿Qué fue la obra de los apóstoles? Después, Juan fue el último de los profetas del Antiguo Testamento. Y después de los profetas son los apóstoles. Y la Biblia dice, Pablo también dice, la Biblia es la fundación de nuestra iglesia. Ese es el testimonio de los profetas y de los apóstoles. Y continuamos a predicar esta palabra inspirada por el Espíritu Santo. Pero Pablo dice, ténganos los hombres conservadores de Cristo, administradores de los misterios de Dios. Majordomos, ministros, de los misterios de Dios.
Nuestras confesiones luteranas entienden los misterios de Dios son la palabra de Dios y los sacramentos. Entonces Jesús sí mismo eligió a sus apóstoles para predicar la palabra, para bautizar y hacer discípulos de todas las naciones y administrar la Santa Cena. Pero también autorizó los apóstoles para entrenar y entregar esta obra a otros.
Pablo entregó su ministerio a Timoteo, su alumno Timoteo, con la imposición de los manos como yo recibí sobre los otros pastores de la LV, de la Iglesia Luterana de Venezuela. Entonces nosotros, Dios, Jesús, instituyó este ministerio, este oficio pastoral para proteger tu iglesia, para guiar tu iglesia, para proteger la verdad de las sagradas Escrituras. Predicar sin miedo como Juan al Bautista, predicar a los pobres, predicar a los ricos y poderosos, llamar a todos al arrepentimiento para recibir el Evangelio que es en Jesucristo, la promesa de la salvación en Jesucristo.
Ahora bien se requiere de los administradores que cada uno se hallado fiel, como Juan al Bautista. Debe ser fiel hasta el fin, no busca a las vestiduras delicadas. ¿Quién tiene la vestidura delicada en las palabras de Jesús? ¿Quién fue en la casa del rey Herodes, el corrupto? Él tiene la vestidura delicada pero su corazón fue corrupto. Entonces Pablo dice a Timoteo en su carta a Timoteo, el candidato por el pastorado no debe ser un hombre que le gusta el dinero, le gustan las mujeres, le gusta el vino y la cerveza, no debe ser este tipo. Esta es una posición de mucha confianza. Debe ser alguien confiable, no debe abusar de su autoridad para sus propios intereses.
Debe ser fiel a la Palabra de Dios, no debe predicar a la Palabra de Dios. La diferencia entre nosotros y los apóstoles es los apóstoles tienen la autoridad para predicar la nueva doctrina que Jesús de Nazaret es el Mesías, nadie sabe antes. Jesús es el Mesías, este es el nuncio, es la nueva doctrina que ellos tienen.
Él tiene la autoridad, es más allá del Antiguo Testamento porque en el Antiguo Testamento el Mesías no tiene nombre, no tiene identidad, pero cuando viene, cuando vino, este es Jesús de Nazaret y estos señales de sanación, estas son las evidencias que Él es el Mesías y ellos tienen la autoridad para predicar en el nombre de Jesucristo estas nuevas, estas buenas noticias. Pero ahora con el testimonio de los apóstoles más el testimonio de los profetas, no necesitamos más revelaciones, tenemos en las Sagradas Escrituras todo lo que necesitan saber por nuestra salvación, solo necesitamos como el etíope, dice a Felipe, el etíope en camino a Jericó fue leyendo el profeta, el libro de Isaías y dice ¿qué significa? puede explicarme a esta y Felipe abre su entendimiento. Entonces la gente necesita de alguien para explicar, para guiar a ellos en la verdad y Dios aprovechó personas para hacer esto, pero ellos deben ser fiel a la palabra de Dios, no a sus propias opiniones, por eso no tenemos hoy en día apóstoles, porque no somos llamados directamente de Cristo, pero somos llamados de Cristo por medio de la Iglesia como su instrumento, la Iglesia,
Jesús entregó a su Iglesia el oficio de los llaves, a sus Sagradas Escrituras y estos son los misterios de Dios, los tesoros de la Iglesia que tenemos en nuestras manos la promesa de la vida eterna con Cristo y no podemos abusar de esta confianza, debemos ser examinados, porque quien es nuestro juez, nosotros como pastores debemos dar cuenta a Dios, no todos somos, no todos los fieles son llamados a ser pastores de Dios, porque los pastores deben dar cuenta especial a Dios, quien tú has dado con su ministerio debe dar cuenta a Dios un día, que ocurrió con las almas bajo su protección, debe contestar a Dios un día, y entonces no debe decir cualquiera, la gente quiere oír, deben predicar la Palabra de Dios, la Palabra de Dios es buenas noticias por los que creen, con los que aman a Dios pero para los que no es un palabra de juicio como Herodes, Herodes no quiere cambiar su vida, entonces mató a Juan el Bautista y desde aquel tiempo también los líderes, los autoridades en aquel tiempo mató a Jesucristo y este es el mismo patrón desde hoy en día, a veces debemos predicar la palabra de Dios al riesgo de nuestras vidas, pero este es nuestro cargo, esta es la voluntad de Dios para la gente oír, oír el llamado al arrepentimiento y también las buenas noticias de Jesucristo, entonces gracias a Dios por este don de su pueblo, consolad su pueblo dice Isaías en nuestra lectura del Antiguo Testamento, damos gracias por nosotros como pastores dar gracias a Dios por nuestro privilegio, y intentamos servir a Dios según nuestras habilidades, con la ayuda del Espíritu Santo, y espero que en esto todos nosotros tenemos la paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén.