Permanecemos en la oración y fe
Gracia y paz a nuestro señor y Salvador Jesucristo. Nuestro tema para hoy es la oración, pero específicamente la oración en las situaciones cuando parece que Dios no contesta, o Dios es contra nosotros.
¿Cómo orar la gente? ¿Y cuándo orar la gente? ¿Cada día? ¿Cada mañana? ¿Cada noche? No. Ellos claman a Dios en sus necesidades, en sus aflicciones, cuando no hay otra opción. Oh, vamos a orar a Dios. ¿Y qué pasa si ellos no reciben una respuesta de Dios, una contesta de Dios? No. Esto no funciona tampoco. Esta es la manera de la gente, de la mayoría de la gente. Pero no es la manera de él que tiene la verdadera fe en el Señor.
Los que creen en el Señor agarran las promesas del Señor, agarran la palabra de Dios. Dios no ha prometido contestar todos nuestros pecados en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Jesucristo dice, fíjate en cualquier cosa en mi nombre y mi Padre va a escuchar y abra las puertas para ti.
Pero muchas veces parece que no. ¿Dónde está la puerta abierta? ¿Dónde está Dios en este mundo? Pero por fe creemos en confiar más y más en Dios porque Dios nos ponga a prueba para enseñarnos a confiar sólo en su palabra, no en nuestras propias fuerzas porque la gente que oran sólo en aflicción, sólo y deja orar sin contesta, no tiene la confianza en la palabra de Dios. No creen en la palabra de Dios porque esta fe sólo es el don del Espíritu Santo que nos ha dado.
¿Qué dice Pablo en nuestra Epístola para los Romanos 5.1-5? Todos deben saber los primeros versículos. Justificados pues por fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Es la canción que cantamos con los niños. Justificados pues por fe tenemos paz para con Dios. ¿Pero qué más dice? Por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto sino también nos gloriamos en las tribulaciones sabiendo que la tribulación produce paciencia y la paciencia prueba y la prueba esperanza y la esperanza no es vergüenza porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Esta es la obra de la santificación por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo siembra la fe en nuestros corazones y Él cuida para nosotros y por pruebas y por tribulaciones crece la fe. ¿En qué parte del mundo del cristianismo está creciendo más fuerte? Por la fe cuando hay la más persecución de la iglesia, la iglesia está creciendo. En otras partes cuando las personas toman sentado la gracia de Dios. No presta atención a la Palabra de Dios. Pero por la fe cuando intentamos aprender tomamos en nuestras manos la promesa de Dios.
Algunas de las pruebas nos desmayamos en la fe. La primera ejemplo tenemos en Génesis capítulo treinta y dos. Jacob, el patriarca de Israel entonces Dios nos dio a él el nombre Israel que significa Él que lucha con Dios. Él luchó con Dios. ¿Qué está pasando en este versículo? Este es el pináculo de la historia de Jacob. Jacob fue hijo de Isaac, hijo de Abraham. Jacob y Esaú fueron gemelos. Pero Esaú salió de la vientre de Rebeca un instante más antes de Jacob. Entonces Esaú fue el primogénito. Entonces técnicamente ellos fueron gemelos. Pero Esaú fue el favorito de su papá. Jacob fue el favorito de su mamá.
Por derecho Esaú tiene la herencia de su padre Isaac. Pero Jacob ganó la herencia. Esta es una historia que puedes leer en Génesis. Entonces Esaú juró voy a matar mi hermano. Entonces Jacob se fue, huyó de la casa de Isaac y se fue a su tío Labán. Y trabajó por su tío por catorce años. Otra historia, ganó para ganar su hija Raquel. Jacob quiere Raquel por su esposa. Bajo vela en el rito de matrimonio no fue Raquel, fue su hermana Lea. Entonces Jacob dijo voy a trabajar siete años más para Raquel. Entonces él tiene las dos esposas. Y hay otros detalles de la vida de Jacob. Pero él hasta este punto, su vida fue marcada por engaños. Para engañar a otras personas, para buscar a sí mismo.
Pero en este momento él tiene, alcanzó el punto, quiere reconciliar con su hermano Esaú. Entonces regresó, él ha prosperado en la tierra de Labán, de su tío Labán. Tiene dos esposas, once hijos. Mucho ganado para mover a la casa de Isaac. Y envió mensajeros a Esaú yo quiero regresar. Y Isaú fue, dice yo soy listo para reconciliar contigo. Pero Jacob todavía no fue seguro que esta es la verdad.
Porque por su carácter, por su vida, él sabe su vida. Sabe diciendo que él no mereció nada de esto. Pero mereció el amor de sus padres Pero regresó, envió a toda su familia, todo su ganado delante de él. Y espera solo en la noche porque todavía tiene sus dudas, su miedo. La verdad que mi hermano no va a matarme porque Esaú juró yo voy a matar a Jacob por causa de esto.
Entonces fue solo en la noche con sus dudas y su miedo. Y viene Dios. Este es uno de los ejemplos del Antiguo Testamento de la aparición del ángel del Señor que era Dios sí mismo. Este es un mensajero, un varón, un mensajero de Dios. Pero tiene los, claramente tiene atributos de Dios.
Y la lucha de Jacob con la voluntad de Dios. Vemos es una lucha física en esta noche con el ángel de Dios. El ángel de Dios, la segunda persona de la Santa Trinidad antes de la Encarnación. Viene a Jacob y él luchó con él por causa de su voluntad. Es para reconciliar con su hermano Esaú y él tiene mucha duda y mucho miedo.
Y lucha toda la noche y no rendirse. Entonces el barón toma su cuerpo y hizo daño a su cuerpo para la consecuencia de luchar con Dios. Hay consecuencias para luchar contra la voluntad de Dios. Pero él no condenó a Jacob. Jacob dice, yo quiero a tu bendecirme. Es decir, él quiere de Dios. Él recibe la bendición de Dios en su herencia. Es decir, su herencia es para ser el linaje del Mesías, el prometido de Israel. La línea, el linaje de Jacob ahora fue el linaje del Mesías. Y Jacob dice, otra vez quiero reafirmar esta bendición. Yo quiero usted conmigo en mi reunión con Esaú. Y recibe esta bendición, entonces.
Pero con consecuencias, no puede caminar muy bien después de esta experiencia. Pero esta experiencia cambió la vida de Jacob. Él reconcilió con Esaú y sus hijos.
Y Raquel dio a luz otro hijo, doce hijos. Quienes son los patriarcas de los tribus de Israel. Ok, entonces también en nuestro Evangelio tiene otro ejemplo.
Jesús fue en el región de Tiro y Sidón. Este es el Líbano hoy en día. Es en el norte de Israel, afuera de Israel. Y Jesús se fue a él porque él fue muy cansado con los argumentos de los fariseos. Entonces se fue a un lugar muy lejos para descansar con sus discípulos. Pero no encontró descansa porque en aquel tiempo hay esta mujer, un cananita, una extranjera. Pero ella sabía algo de las profecías del Antiguo Testamento. Porque él dice, hijo de David, que es el título del Mesías. Ayúdame, socórreme. Y Jesús no respondió. Esta mujer continuó a gritar y los discípulos intentaron despedirla.
Finalmente Jesús dijo, yo fui enviado primero a la casa de Israel. Y esta es la verdad. Su ministerio fue para primero proclamar las buenas noticias de los descendientes de Abraham. Y no en este momento para proclamar a todas las naciones. Luego Jesús proclamó, dio a sus discípulos la autoridad para ser discípulos de todas las naciones. Este es el significado de Mateo 28.
Primero Juan el Bautista y luego Jesús. Jesús predicó al pueblo del Antiguo Testamento Israel que el Mesías ha llegado. Y la mayoría de la gente rechazaron su Mesías. Pero esta es la primera oportunidad para ellos. Pero el propósito en el principio Dios prometió a Abraham. De su familia serán bendecidos todas las familias de la tierra. Entonces el Evangelio siempre fue para todas las naciones. Y esta mujer creó en esta promesa. Y no rendirse delante de Jesús. Y finalmente Jesús, dice este diálogo. Jesús dijo, pero no es digno para tomar la comida de los niños. Y echar a los perrillos abajo de la mesa. Y ella dijo, pero los perrillos comen las migajas que caen de la mesa. Dame cualquier cosa que tú quieras Señor. Y finalmente Jesús dice, grande es tu fe oh mujer. Y su hija fue sanada. Es decir, en nuestras vidas cristianas muchas veces parece que Dios no contesta.
Y mucha gente pensamos que oh pero si repitamos la oración. Si no tenemos suficiente fe dentro de nosotros. Dios va a darnos cualquier cosa que tú quieras. Pero el propósito de la oración no es para negociar con Dios. No para hacer un trato con Dios. Dios dame esto y yo voy a hacer esto. Porque yo merezco esto. Pero es para conforme a nuestra voluntad. A la voluntad de Dios.
Este es un preestreno en esta temporada de Corazón. De Jesucristo su mismo en el jardín de Getsemaní. Antes de la crucifixión él oró en el jardín de Getsemaní. Y su sudor fue como sangre. Y dijo padre si es posible toma esta copa de mi. Pero no por mi voluntad pero tu voluntad se echó. Entonces aún Jesús tiene su noche de duda y temor. Y nosotros también en nuestros temores y en nuestras angustias. Debemos entregar a todos a Dios.
Y en las pruebas. Debemos permanecer en la oración, permanecer en la fe. Pero ninguna de nuestras fuerzas puede lograr nuestros metas. Solo Dios, la misericordia de Dios. Somos encima de todos, somos salvos por la gracia de Dios. Tenemos todo lo que tenemos por la misericordia de Dios. No merecemos nada pero Dios quiere nuestro bienestar. Quiere nuestra felicidad. Entonces confiamos en Dios.
No importa que buscamos, que vemos delante de nuestros ojos. Todo el mundo está cayendo. Todo el mundo está en caos. Pero la palabra de Dios, los promesas de Dios son firmes. Y por la ayuda del Espíritu Santo podemos permanecer en esta fe hasta el fin. Y antes del fin vemos muchas bendiciones en nuestras vidas. Porque Dios es el fuente de todas las cosas buenas. Entonces oramos sin cesar. Si Dios, parece que Dios contesta o no contesta.
Pero tenemos la promesa de si permanecemos. Dios va a contestar cuáles son las tres opciones. Si, no o no en este momento. Y confiamos que la voluntad de Dios para nosotros es buena. Aún cuando no parecemos que la voluntad de Dios para nosotros es buena. Pero siempre es. Confiamos en la palabra de Dios. Esta es nuestra fe. Esta es nuestra esperanza.
La única esperanza que tenemos, esta es la verdad. No tenemos otra esperanza sino la palabra de Dios. Y gracias a Dios tenemos la promesa del Espíritu Santo. Y cuando permanecemos en esta fe, tenemos entonces la paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén.