El quince de septiembre de 2024, eldecimosexto domingo después de Trinidad, recibamos como miembro comulgante la Sra. María Cecilia Ortega. Su verso de afirmación de fe fue el Salmo 118:24.
“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.” Con este versículo celebramos no sólo ese domingo, pero todo el período de gracia y salvación se extiende hasta el último día del mundo (Isaías 49:8; 2 Corintios 6:2; Apocalipsis 19:7. En el antiguo Israel, el Salmo 118 era cantado por los fieles que entraban en procesión al Templo de Jerusalén el primer día del año litúrgico. El verso veinticuatro se cantó cuando la congregación llegó al patio interior. Después de que ellos oraron, “Oh Jehová, salva ahora, te ruego; oh Jehová, te ruego que hagas prosperar ahora” (Salmo 118:25). y recibieron la bendición de los sacerdotes: “Bendito el que viene en el nombre de Jehová; desde la casa de Jehová os bendecimos” (Salmo 118:26). El grito, “salva ahora, te ruego”, en su forma transliterada, “¡Hosanna!”, fue asumido por la multitud para aclamar a Jesús como el Mesías, cuando entró en Jerusalén en el Domingo de Ramos (Mateo 21:9; Marcos 11:9). También es el segundo parte del Sanctus, que cantamos cada domingo después de la Oración de la Iglesia y antes de la Santa Cena. La primera parte del Sanctus tiene su base en la visión de Isaías de los ángeles alrededor el trono del Señor (Isaías 6:1-5). Entonces, el primer parte significa nuestra participación en la adoración celestial y el segundo parte en el culto de la iglesia en toda la tierra. Salmo 118 fue cantado por los judíos alrededor de la mesa de la Pascua y muy probablemente fue el final del himno cantado por Jesús y sus discípulos al celebrar su última Pascua (Mateo 26:30).
En el mismo domingo, entregamos morrales con útiles escolares a los niños de la misión, gracias por los donativos de LeadaChild, una sociedad misionera que ha apoyado nuestra misión desde 2006. La gente de LeadaChild proporciona fondos para becas, registro escolar y suministros para niños para que puedan asistir a escuelas luteranas y programas de enriquecimiento educativo. También proporciona desarrollo profesional para líderes y maestros, con énfasis en formas efectivas de compartir el Evangelio y enseñar verdades bíblicas a los niños. Nuestras jóvenes mostraron los frutos del tejido de crocé que acompañaron su estudio bíblico durante las vacaciones.